lunes, 31 de marzo de 2014

La Constitución es la salida pacífica

Por: Francisco Alfaro Pareja

Venezuela vive hoy uno de los momentos más aciagos de su historia  republicana y democrática. El 12 de febrero de 2014 marca un punto de inflexión en la dinámica de nuestro tiempo. La polarización y la exclusión política de los últimos años han generado un proceso de radicalización en las acciones de protesta de un sector de la población que no se siente reflejado institucionalmente, a pesar de representar electoralmente, al menos, el 50% del voto popular. A su vez, la reacción del gobierno nacional ha sido de más violencia.
Muchas son las causas para que los venezolanos hayamos llegado hasta aquí, pero sin lugar a dudas, la principal es el progresivo abandono de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela por parte del gobierno nacional, como espacio de consenso entre los venezolanos.


Así como es posible asegurar que un importante sector de la oposición conspiró activamente al menos hasta el año 2005 buscando salidas no constitucionales, es posible señalar que un sector importante del gobierno del presidente Chávez y ahora del presidente Maduro, viene conspirando contra la Constitución desde el año 2007, fecha en la que la propuesta de reforma constitucional fue rechazada por referéndum consultivo.
Contra la Carta Magna se conspira - por citar algunos ejemplos - al involucrar a la Fuerza Armada Nacional en actos de proselitismo político o con la reincorporación de políticos activos y electos popularmente por un partido a su seno; al hablar de Comunas y Estado Comunal, en vez de Municipios y Descentralización; al hablar de Revolución y Socialismo en vez de hablar de Democracia y Estado democrático y social de Derecho y de Justicia; al retrasar  la fecha en el nombramiento de los representantes de los poderes Judicial, Moral y Electoral; al instalar la reelección continua para cargos de elección popular (contraviniendo el principio de alternabilidad señalado en el artículo 6); al nombrar una directiva y presidencias de las Comisiones de la AN de manera unilateral y unicolor (contraviniendo el principio de pluralidad política contenido en el artículo 2); al usar listas políticas que restringen la igualdad en el derecho al trabajo en instituciones públicas; al presentar una sola versión de los hechos a través de los medios públicos del Estado; al manipular la enseñanza de la historia en los planteles de educación primaria y secundaria y en los medios de comunicación; al no presentar ante la Asamblea Nacional la lista de responsables por la malversación de las divisas extranjeras en 2013.
En ese sentido, si queremos que se avance en un verdadero diálogo, si realmente hay voluntad política para que la Comisión Nacional de Paz sea ese espacio para la regulación pacífica del conflicto, es necesario retomar previamente el hilo Constitucional, respetar su articulado y creer en sus principios y valores amparados en el artículo 2. Nada más ni nada menos.  De lo contrario se conspira activamente contra la paz y la convivencia democrática de los venezolanos. Si esta Constitución ya no representa el sentir de un sector político importante del país, entonces debe proponer su reforma o su derogación a través de una Asamblea Nacional Constituyente.
 

Creo prudente recordar y parafrasear las palabras del Alcalde de Baruta, Gerardo Blyde, en la reunión realizada en Miraflores, el pasado 18 de diciembre, cuando le dijo al propio presidente Maduro, en cadena nacional, que después que la oposición había adversado el proyecto de Constitución en 1999, este había calado como la carta magna para el encuentro de todos los venezolanos, al ser la propia oposición quien la defendió en el año 2007. Recuerdo que Maduro aplaudió esta intervención. En la  afirmación de Blyde está la clave, porque re identifica el espacio común que nos une a todos los venezolanos: la Constitución. 

(Artículo publicado en el diario 2001)

viernes, 28 de marzo de 2014

La dinamización del diálogo político en Venezuela: oportunidades y capacidades para la paz hoy

El día de hoy, Francisco Alfaro Pareja, Director del Foro Convivencia Democrática, fue entrevistado por el periodista Pedro García Otero en el canal EUTV, del diario El Universal. 



La conversación giró en torno al nuevo papel de UNASUR como "testigo" del diálogo entre el gobierno y la oposición a partir de la visita de una misión de Cancilleres de algunos países del órgano regional. 

Asimismo la discusión abordó los temas del papel de la Asamblea Nacional como espacio por excelencia para el diálogo y sus limitadas condiciones en la actualidad y las experiencias de negociación en el pasado reciente venezolano, fundamentalmente a partir de la experiencia de la Mesa de Negociación y Acuerdos facilitada por la OEA, el Centro Carter y el PNUD entre 2003 y 2004. 

Finalmente, la entrevista permitió discutir acerca de la oportunidad de abrir espacios de inclusión mediante un nombramiento plural de los representantes de los poderes Electoral, Judicial y Moral, a partir del anuncio del presidente de la república realizado esta semana. 

La entrevista se distribuye en dos segmentos. Aquí enviamos el primer link. Luego, debajo de la pantalla de la entrevista, aparece el link de la segunda parte al cual podrá acceder directamente. http://eutv.net/este-dia-promete/francisco_alfaro_2803s3 

martes, 25 de febrero de 2014

Mensaje urgente del gobernador Henri Falcón ante el Consejo Federal de Gobierno


Sin lugar a dudas, lo más positivo del día de ayer, lunes 24 de febrero de 2014, fueron las palabras del gobernador opositor del estado Lara, Henri Falcón, en el marco de la reunión del Consejo Federal de Gobierno con el presidente de la república Nicolás Maduro. Reunión en la que todos los gobernadores de estados eran partidarios del chavismo y a la que no asistió el otro gobernador opositor del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski. 

Estamos convencidos que Falcón puede servir de puente de entendimiento entre gobierno y oposición. Falcón estuvo en las filas del chavismo en algún momento y se distanció hace unos años. Todo dependerá, nuevamente, que su mensaje pueda ser sopesado por los dirigentes de ambos bloques y de los ciudadanos que sé que en su mayoría abogan y claman por el diálogo, la concertación y el encuentro de los venezolanos. Pedimos escuchar este mensaje, son minutos de sensatez de un dirigente en un país donde muchos parecen estarla perdiendo. 


Para este miércoles 26 de febrero a las 5 p.m., el presidente de la república ha convocado a una Conferencia Nacional de Paz, ampliada a los diversos sectores del país. Hasta la fecha no se conoce el lugar de reunión ni la dinámica de la misma. De eso, de la pluralidad, de la empatía, del reconocimiento mutuo, de la posibilidad de incluir en un gran diálogo nacional a todos los sectores del país y rechazar la violación de Derechos Humanos, dependerá la posibilidad que el conflicto político del país pueda desarrollarse por vías pacíficas y que las violentas queden aisladas. Pedimos altura de miras y sentimiento patriótico a los dirigentes nacionales. 

La publicación de este discurso no tiene que ver con preferencias políticas sino con la activación de capacidades para la paz de este dirigente político en este momento histórico del país, las cuales creemos pertinentes publicar y difundir. 

martes, 18 de febrero de 2014

Comunicado por la paz y el reconcimiento mutuo de Convivencia Democrática


El Foro Convivencia Democrática ha publicado un comunicado por el diálogo y el reconocimiento mutuo, con motivo de los recientes acontecimientos acaecidos en Venezuela y las convocatorias a dos marchas por parte del gobierno y la oposición el día de hoy. A continuación el texto del comunicado:

Comunicado de Convivencia Democrática (CONVIDEMOS):
Una salida viable al conflicto en Venezuela

“No hay una meta más alta, un compromiso tan profundo,
ni ambición más grande, que prevenir el conflicto”
Kofi Annan,
Ex secretario general de las Naciones Unidas

Convencidos de estos valores de paz y hermandad; a partir de los hechos de violencia ocurridos en Venezuela desde el pasado 12 de febrero y de la situación de elevada tensión que vive el país;  a partir de la convocatoria de dos movilizaciones por parte del gobierno y la oposición para el martes 18 de febrero en la ciudad de Caracas, CONVIDEMOS considera necesario pronunciarse al respecto de manera urgente.

La base de la democracia es el respeto a la pluralidad y el reconocimiento mutuo de las diferencias, más aún en un país como Venezuela que demostró estar profundamente dividido en sus visiones de país, tal como se observó en las disputadas elecciones presidenciales del 14 de abril de 2013. Por ello es fundamental fortalecer las vías institucionales de diálogo, de debate y de canalización de demandas de la población, a fin de evitar la exclusión política y limitar cualquier posibilidad de violencia en la exigencia de los derechos.

Por esta razón manifestamos nuestro apoyo al mecanismo de enlace creado entre el gobierno nacional y los gobiernos regionales y locales opositores, en la reunión pública del pasado 18 de diciembre celebrada en el Palacio de Miraflores. Allí se abrió un nuevo capítulo de la vida nacional, donde la política recuperó su cauce dialógico en el marco de la democracia.

No obstante, y a pesar del avance que significó la posibilidad de emprender proyectos mancomunados de gestión de gobierno a partir de la identificación de problemas comunes (P. Ej. El tema de la seguridad ciudadana), señalamos la importancia de ensanchar este Mecanismo a nivel político. Todo ello a fin de ampliar el diálogo a otros temas de interés común – no sólo los relacionados directamente con la gestión de gobierno local o regional – e incorporar otros sectores del país.

Si bien el gobierno nacional ha impulsado la inclusión de sectores vulnerables en determinados momentos, también ha limitado radicalmente el diálogo con partidos políticos opositores, con el empresariado venezolano, con las universidades autónomas y con diferentes gremios del país. Esta actitud excluyente, sumada a la grave crisis en materia de seguridad ciudadana, de economía, de abastecimiento, de costo y calidad de vida, ha generado en los últimos meses graves daños al tejido y capital social del país, afectando el normal desenvolvimiento de la vida diaria de los venezolanos.

A pesar de ello, y de los lamentables hechos de violencia de estos últimos días, son más los espacios que unen a los venezolanos que aquellos que los separan. Esto ha quedado demostrado en los numerosos pronunciamientos en contra de la violencia (directa y política) y en solidaridad con las víctimas y sus familiares por parte de los más diversos sectores del espectro político nacional (P. Ej. El hecho criminal del asesinato de Mónica Spear y su esposo fue un caso emblemático que unificó al país en torno a una causa). En diversos y variopintos estudios de opinión, alrededor del 80% de la población viene pidiendo diálogo desde hace más de una década entre los diversos sectores del país para atender los problemas que afectan a la sociedad. Por ello la necesidad de concientizar la presencia de estos espacios de encuentro, más allá del empeño de algunos dirigentes políticos en subrayar y acrecentar nuestras diferencias mediante la estrategia de la polarización.

El reto ahora es, no sólo reconstruir el escaso capital político de los primeros acercamientos desarrollados entre el gobierno nacional y los sectores opositores en los últimos dos meses sino, revitalizar el diálogo efectivo y ampliarlo a otros sectores de la vida nacional y a otros temas de interés común. Todo ello si la intención real y sincera es darle una salida viable, óptima y pacífica a la creciente tensión del conflicto actual. Todavía estamos a tiempo de evitar que el país se vaya por el abismo de una confrontación de mayor magnitud, pero es necesario tomar decisiones urgentes y dar señales de cambio de rumbo. Por todo esto, proponemos las siguientes líneas de acción en pro de reimpulsar el diálogo entre el gobierno nacional y otros sectores de la vida del país:

  1. Rechazar de manera conjunta la violencia de los últimos días en Venezuela. Así lo han hecho diversos voceros, tanto del gobierno y de la oposición, solicitando el desarme de los grupos y bandas armadas. Incluso, el presidente de la Federación de Centros Universitarios, Juan Requesens, señaló que el movimiento estudiantil no formó parte de los actos vandálicos acaecidos recientemente. En declaraciones de este domingo 16 de febrero de 2014, el ministro de Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, reconoció públicamente la declaración de Requesens e invitó a los estudiantes que están protestando pacíficamente a reunirse para atender sus demandas. Sin embargo, estos últimos han solicitado, previo a este paso, la liberación de los estudiantes presos, el cese de la represión de las concentraciones y la aplicación de justicia en el caso de los tres homicidios del pasado 12 de febrero. Todos ellos son elementos en los que puede haber acuerdo, siempre que haya voluntad política.

  1. Evitar el encuentro de las movilizaciones de los simpatizantes de ambas marchas el próximo día 18 de febrero de 2014 y resguardar la vida de los manifestantes como responsabilidad única de las autoridades competentes.

  1. Promover el reconocimiento y el respeto mutuo y evitar los descalificativos e insultos en las alocuciones públicas de los dirigentes del gobierno y de la oposición.

  1. Identificar espacios comunes de entendimiento a nivel coyuntural: a) liberación de estudiantes presos; b) cese de la violencia; c) aplicación de justicia imparcial a los culpables de hechos delictivos y asesinatos; d) descriminalización de la protesta y compromiso mutuo con los mecanismos constitucionales y pacíficos.

  1. Identificar espacios comunes de entendimiento a nivel estructural: a) Respeto a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y enmarcar toda acción y plan de gobierno dentro de su texto; b) Fortalecimiento del mecanismo de enlace creado en diciembre de 2013 y hacer públicos los proyectos comunes emprendidos y su estructura de funcionamiento; c) Creación de un mecanismo de enlace político amplio que involucre al sector privado, los gremios, los medios y las universidades y apertura al diálogo franco y sincero en temas diversos y urgentes que permitan generar un gran debate y consenso nacional; d) Identificación de voceros moderados que faciliten el diálogo y neutralicen a aquellos que demuestren actitudes excluyentes y descalificación hacia las vías pacíficas de entendimiento; e) Promoción de la elección plural de los rectores del Consejo Nacional Electoral, de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del Contralor General de la República, de las Comisiones y la directiva de la Asamblea Nacional, que exprese la diversidad del país en la actualidad.

  1. Apoyo activo a toda iniciativa que tienda al encuentro de los venezolanos y a la reducción de la polarización por parte de la sociedad venezolana, los grupos de presión, las organizaciones de base, los colectivos y los medios de comunicación.

Todavía, y a pesar de los hechos de violencia, estamos a tiempo de canalizar nuestras diferencias por vías dialógicas. El encuentro nacional - la más importante aspiración y demanda de la población venezolana - depende de un sólo elemento definitorio: voluntad política para llevarlo a cabo. Los líderes políticos tienen una responsabilidad crucial en esta hora del país. La historia y el pueblo se encargarán de juzgar su actuación u omisión en pro de la paz y no del enfrentamiento entre venezolanos.

CONVIDEMOS es un foro de ciudadanos venezolanos que busca promover la reflexión y difusión de los valores y mecanismos que faciliten la convivencia democrática en la sociedad mediante intervenciones que refuercen la tolerancia, el respeto, el pluralismo, la solidaridad y el desarrollo integral de la noción de ciudadanía en las personas.


Caracas, 18 de febrero de 2014

domingo, 16 de febrero de 2014

El diálogo nacional es la salida viable y urgente al conflicto político que enfrenta Venezuela

Foto: Les remito el link con parte de la entrevista en la que participé esta mañana en el programa Soluciones con Marianna Gómez hablando, junto al Dr. Gustavo Velásquez, acerca de la situación del diálogo político en Venezuela en los actuales momentos. http://globovision.com/articulo/gustavo-velasquez-estara-en-soluciones

El pasado lunes 10 de febrero, el director del Foro En Clave de Paz, Dr. Francisco Alfaro Pareja, participó junto al profesor y especialista en negociación de la Universidad de Harvard, Dr. Gustavo Velásquez, en el programa Soluciones del canal venezolano Globovisión. El tema abordado surge a partir de las siguientes interrogantes: ¿es posible el diálogo en Venezuela?, ¿cómo impulsarlo?, ¿cuales pueden ser los voceros válidos y adecuados para hacerlo?, ¿qué elementos se deben tomar en cuenta para que la polarización no termine frustrando esta iniciativa?
Aunque el programa es previo a los acontecimientos que se vienen generando en Venezuela a partir del pasado 12 de febrero, día de la Juventud, las opiniones emitidas por ambos expertos son pertinentes en la medida en ofrecen luces y líneas vigentes acerca de las 
posibles vías para promover y revitalizar el diálogo nacional de manera urgente y evitar la exacerbación de la violencia. Aquí el enlace de la entrevista en versión vídeo digital: http://globovision.com/articulo/gustavo-velasquez-estara-en-soluciones

sábado, 21 de diciembre de 2013

El encuentro de Miraflores: iniciativa de diálogo entre el gobierno nacional y la oposición venezolana

Por: Francisco Alfaro Pareja*
                                                                                                    


La reunión del pasado miércoles 18 de diciembre de 2013 entre el gobierno nacional y los alcaldes y gobernadores de la oposición, realizada en el Palacio de Miraflores de Caracas, dinamizó el conflicto político que viene desarrollándose en Venezuela en los últimos años. Acostumbrados a regular los conflictos únicamente por vía netamente electoral, el encuentro público para la apertura del diálogo ha sido una sorpresa para muchos. Un fenómeno que es rutina en muchos países democráticos, como lo es la concertación pública y el desarrollo de proyectos mínimos mancomunados, se ha convertido en un evento excepcional en Venezuela. Por ello esta aparición pública de dirigentes políticos de alto nivel dialogando en una misma instancia y con una importante cobertura mediática envía un mensaje esperanzador al país para la reducción de la violencia.

1.    Mediación para la dinamización del conflicto

Desde el punto de vista de la paz imperfecta como enfoque filosófico que permite redefinir el conflicto, la paz y la violencia a partir de un giro epistemológico a la hora de acercarnos a estos fenómenos, podría calificarse la reunión del pasado miércoles 18 de diciembre como una mediación dinamizadora del conflicto. No “mediación” en el sentido tradicional en que suele entenderse (como negociación asistida por un tercero) sino como un evento que genera una dinamización positiva de las interacciones pacíficas entre los actores del conflicto. En ese sentido, media entre las partes para dinamizar el conflicto. Así la paz es asumida, no como un estado al cual aspiramos acceder sino, como un proceso imperfecto que se desarrolla en la medida en que se potencian capacidades para la regulación pacífica de los conflictos.

2.    Bases para el encuentro

Si bien en la reunión se planteó el diálogo y la acción mancomunada para el abordaje de los diversos problemas del país, todos fuimos testigos de que hubo diferencias en los argumentos y en las preocupaciones de cada sector. No obstante, y de manera sensata, los dirigentes que tomaron la palabra luego de presentar sus puntos de vista (muchos de ellos polémicos), decidieron centrarse fundamentalmente en aquellos espacios donde hay consenso: la necesidad de diálogo, la legitimidad de los voceros, el reconocimiento mutuo como un adversario válido (con derechos y deberes) a pesar de las diferencias, la Constitución Nacional. Veamos brevemente cada una de estas bases.

2.1.Necesidad de diálogo: Quizá el elemento más importante para que una negociación sea exitosa, es que los actores en conflicto “sientan la necesidad” de hacerlo. Esta sensación de necesidad puede generarse por desgaste de uno de los actores, por desgaste de ambos, por presión interna, por influencia de un elemento externo o por un cambio de percepción en los liderazgos de las partes.  El consenso sobre la necesidad de buscar una salida dialogada y no violenta a un conflicto, es la condición más importante para que se inicie o re - potencie una regulación pacífica y llegue a buen término. Este convencimiento declarado al menos en la reunión el pasado 18 de diciembre, es un elemento fundamental que no estaba presente en escenarios similares como el del 2002-2003 en donde, más que el convencimiento de diálogo, hubo una necesidad de sentarse en una mesa para darle curso a una salida pacífica y electoral ante el nivel de violencia al que llegó el conflicto en dicho período y en donde actores internacionales tuvieron un papel estelar en fomentar el espacio negociador.
2.2.Legitimidad de los voceros: Otro obstáculo frecuente es que los negociadores de un conflicto político - por involucrar a actores colectivos, con características heterogéneas – estén plenamente legitimados por sus representados. Sólo la legitimidad que le brinden los representantes de cada parte y al menos la mayoría de sus grupos interiores, garantizará que los esfuerzos llevados adelante por estos sean suficientemente respaldados. La legitimidad de dichos voceros viene del hecho de que, quienes protagonizaron el diálogo fueron electos en procesos electorales recientes (16 de diciembre de 2012, 14 de abril y 8 de diciembre de 2013) y que, a su vez, todos relegitimaron ese día.

Antonio Ledezma, alcalde Metropolitano de Caracas (Izquierda) saluda a Nicolás Maduro,
presidente de la República Bolivariana de Venezuela (Derecha) durante la reunión.
2.3.El reconocimiento del otro: Usualmente, en conflictos que involucran regulaciones violentas, cada actor ve a su contraparte como un enemigo a destruir y no como un adversario a vencer. Dicha visión se acrecienta a medida que asciende la intensidad de la violencia del conflicto, donde la otredad es un elemento nulo o casi nulo. En Venezuela la descalificación, el insulto y el desconocimiento entre distintos representantes del gobierno y la oposición ha sido muy marcada en los últimos años. El 18 de diciembre el reconocimiento tuvo un importante empuje, ya que las partes tuvieron el espacio para exponer sus puntos de vista y sus sentimientos, en el sentido de abrirse sinceramente a expresar cómo se sentían y de qué forma son afectados. A veces de manera torpe (utilizando frases como la utilizada por la alcaldesa de Maracaibo, Eveling Trejo, de que si era necesario “se reuniría con el diablo” para canalizar sus demandas, con lo cual el presidente Maduro se sintió aludido. Otro ejemplo es el del presidente Maduro cuando señaló que era oportuno que la oposición no tomara más atajos y viniera a dialogar, acusación que fue rechazada de manera respetuosa pero contundente por el alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma), a veces de manera confrontacional (como sucedió en la interacción de los Alcaldes de El Hatillo y de San Cristóbal con el presidente de la República) pero, en la mayoría de los casos siendo empáticos y solicitando empatía hacia sus puntos de vista y posiciones sin abandonar sus convicciones. Incluso, el nuevo alcalde de Onoto en el estado Anzoátegui, en ese proceso de reconocimiento mutuo se acercó hasta el Presidente le regaló una cadena con un signo de la paz y le ofreció un abrazo que fue correspondido. La generación del cambio en la percepción del “otro” es un aspecto fundamental para que una negociación sea exitosa.
2.4.El reconocimiento de la Constitución Nacional: La carta magna es el pacto social que une a todos los venezolanos. Su legitimidad viene dada por haber sido aprobada por referéndum consultivo el 16 de diciembre de 1999. Y muy acertadamente, el alcalde del Municipio Baruta del estado Miranda señaló - en su intervención del pasado miércoles en la reunión - que dicho pacto “cuajó” en el año 2007 cuando fue rechazada su reforma, también por referéndum. Más allá de lo que ha pasado desde entonces hasta la fecha y de mecanismos muy cuestionables desde el punto de vista legal para la introducción de elementos que fueron rechazados en dicha reforma, el rescate y reconocimiento público de la Constitución de 1999 como el espacio común de encuentro de los venezolanos tiene una significación fundamental. Si bien al Plan de la Patria (plan de gobierno del ejecutivo nacional) se le ha dado un carácter legal, el hecho de que el propio presidente Maduro haya sugerido que dicha legalidad sea llevada a consideración ante el Tribunal Supremo de Justicia para ser legitimada, fortalece el papel de consenso de la Constitución Nacional ante la opinión pública.

3.         Intereses en común

Una de las bases para el avance en el proceso de diálogo ante un panorama en donde el encuentro público de la dirigencia política ha sido prácticamente inexistente, es centrar la negociación en intereses comunes y no en objetivos excluyentes. Fue un acierto proponer identificar áreas en común muy genéricas como la economía, la seguridad, la salud, el agua, las comunas, la vivienda para el desarrollo de proyectos mancomunados. Los alcaldes, por su parte, hicieron un esfuerzo por centrarse en intereses como el tema de la gestión de los desechos sólidos y la identificación de problemáticas comunes en varias ciudades y pueblos del país.

Tomando en cuenta que el Consejo Federal de Gobierno no ha resultado muy efectivo a la hora de incorporar los proyectos de los gobiernos regionales y locales de una forma plural, se propuso adicionalmente la creación de un Mecanismo de Enlace. Por parte del gobierno los representantes serán el vicepresidente Jorge Arreaza, el ministro de Interior, Justicia y Paz, Gral. Rodríguez Torres y el general Barrientos. Por parte de la Mesa de la Unidad Democrática el alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, encabezará la delegación junto a un grupo de alcaldes de diversas regiones del país.
 
Eveling Trejo, alcaldesa de Maracaibo (Izquierda), Gerardo Blyde,
alcalde de Baruta (Centro) y el presidente Nicolás Maduro (derecha)

4.         Aplazamiento de temas excluyentes

Necesariamente, la discusión de principios, objetivos, visiones de país y temas estructurales  tendrán que ser debatidos en algún momento, ya que muchos de los dirigentes políticos en cuestión tienen liderazgo nacional y representan la pluralidad del país. Algunos de esos  son: a) el respeto a las competencias y presupuestos de alcaldes y gobernadores; b) la conciliación de la Constitución Nacional con el plan de gobierno del ejecutivo nacional y los ejecutivos regionales y locales, c) el estatus de los presos, sus condiciones ante los DDHH y su clasificación; d) el reconocimiento de la pluralidad política; e) la conciliación de los tres niveles de gobierno con otras instancias (como las Comunas) que no están en la Constitución; f) el aumento del precio de la gasolina y la revisión de las condiciones de los acuerdos energéticos regionales; g) el ventajismo electoral; h) la política económica, cambiaria y financiera del país. De hecho, el presidente Maduro asomó incluso la posibilidad de crear un Mecanismo de Enlace de carácter más político, compuesto por los partidos, para la discusión de temas de esta índole. Sin embargo, iniciar por conciliar los intereses que pueden ser comunes a las partes y los problemas más importantes de la sociedad (sin distingo de color político) es una decisión acertada para dinamizar las relaciones.

5.    Perspectivas a corto plazo

La reunión del pasado 18 de diciembre fue, sin lugar a dudas, un espacio de paz que se abre justo al finalizar un año difícil, de mucha polarización y cuando inicia otro que luce bastante complicado desde el punto de vista económico para todos los venezolanos y sin el mecanismo electoral como instrumento regulador del conflicto. Este encuentro demuestra que la paz es un asunto de potenciación de capacidades que se activan cuando los actores de un conflicto deciden hacerlo. Es lo que se conoce también como voluntad política para llevar adelante una iniciativa mancomunada.

Debo confesar que este encuentro público y cubierto en vivo por los medios de comunicación sienta un precedente muy positivo porque, según la teoría de las negociaciones, suele recomendarse que al menos los primeros encuentros entre las partes se hagan en privado para asegurar consensos mínimos que permitan, posteriormente, enviar al país un mensaje sólido de diálogo. Creo que en este caso, un poco de manera improvisada, se logró un efecto positivo que se siente en las primeras de cambio en la opinión pública. No obstante, esto debe ser acompañado de avances en base al primer acuerdo verbal que fue la creación del Mecanismo de Enlace.

El Mecanismo de Enlace debe convertirse en un espacio efectivo para que las demandas, proyectos y vindicaciones de los gobiernos regionales y locales opositores puedan ser canalizados. Sin embargo, en la medida en que los mecanismos existentes para canalizar dichas iniciativas (en este caso el Consejo Federal de Gobierno) abran canales efectivos, el mecanismo de enlace deberá ir desapareciendo.

Por otra parte, la neutralización de posturas radicales en cada sector facilitó los resultados de la reunión para la comunicación y el reconocimiento mutuo. La mayoría de los presentes hicieron énfasis en que a pesar de dialogar, dicho acto no significaba claudicar a sus posiciones, con lo que buscaban permanentemente justificar el encuentro ante sus seguidores más radicales. A pesar de que través de las redes sociales, algunos seguidores de ambos grupos se sintieron traicionados o defraudados con la reunión, las reacciones generales han sido positivas y responden a una aspiración del país. Mención aparte merece el hecho de que el principal líder de la oposición, el gobernador del estado Miranda no asistiera a la reunión. Más allá de si las razones para su inasistencia fueron oportunas o no, creo que un encuentro Capriles – Maduro dependerá de los avances reales que se den en lo sucesivo y de la verdadera voluntad de diálogo, negociación y reconocimiento. Por lo demás, es deseable este encuentro, ya que ambos representan a importantes grupos de la población.


Asimismo, es natural que haya desconfianza y duda acerca de las motivaciones que han impulsado a convocar al diálogo y al trabajo mancomunado después de tan encarnizadas y continuadas descalificaciones públicas cuyas consecuencias más violentas se produjeron en la Asamblea Nacional en abril de 2013, cuando varios diputados fueron agredidos físicamente dentro del Hemiciclo del parlamento. La confianza se construye con hechos que van alimentando la posibilidad de seguir cediendo, avanzando, negociando y encontrar nuevos puntos de coincidencia. Aunque no se firmó ningún acuerdo, los compromisos verbales que fueron asumidos en vivo y directo ante toda la población obliga a las partes, al menos moralmente, a cumplir. No hacerlo, debilitaría este importante pero incipiente avance para la reconciliación nacional. Si bien alcaldes y gobernadores opositores deben tener el mismo compromiso que el gobierno nacional, este último es el llamado a dar señales claras de voluntad de diálogo y negociación, ya que está en una posición de fuerza por administrar los recursos económicos más importantes del país y disponer actualmente de una ley habilitante.

El cierre de la reunión de casi 5 horas de duración, con un apretón de manos entre el presidente Maduro y los dirigentes opositores es un acontecimiento de paz que debe ser fortalecido y continuado. Queda de parte de la sociedad civil legitimar y apoyar este encuentro en nuestros círculos más cercanos. Queda de parte de los medios de comunicación fortalecer este espacio de encuentro ante la opinión pública, destacar los acuerdos y valorar los compromisos constructivos que puedan derivarse en lo subsecuente. Queda de parte de los actores políticos involucrados estar a la altura del momento histórico del país, que reclama reencuentro, respeto a la Constitución y a las instituciones y trabajo en equipo. La paz en Venezuela no depende de la presencia de un actor político capaz de garantizarla, sino de la capacidad de todos los actores de la sociedad para potenciarla en todos los ámbitos, desde los comunitarios hasta el nivel nacional.  

Para ver el video completo de la reunión siga este link http://www.youtube.com/watch?v=DQrfoqvudUQ


* Doctor en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo por la Universitat Jaume I. Investigador externo del Instituto de Desarrollo Social y Paz de España. Profesor del Departamento de Ciencias Sociales la Universidad Simón Bolívar – Venezuela.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Consideraciones sobre el conflicto por el territorio Esequibo

Por: Francisco Alfaro Pareja* 

El reclamo de Venezuela sobre el llamado territorio Esequibo se remonta a finales del siglo XIX cuando, a través del Laudo Arbitral de París de 1899, se le arrebató ilícitamente 159.000 Km2 para ser entregados al Reino Unido como parte de su colonia en la Guyana Británica. El carácter írrito de este laudo se confirmó tras el fallecimiento en 1948 de Severo Mallet Prevost (uno de los abogados estadounidenses defensores de Venezuela en dicho Laudo) cuando su representante legal hizo público un documento que revelaba una negociación previa secreta y viciada que provocó la sentencia despojadora. Ante este hallazgo, Venezuela realizó una demanda ante la ONU, la cual fue aceptada y conllevó a la firma de un nuevo Acuerdo (Este hecho, sin lugar a dudas, ha sido uno de los más grandes logros de la diplomacia venezolana en la historia democrática). 
El Acuerdo de Ginebra, suscrito el 17 de febrero de 1966. reactivó las negociaciones entre Venezuela, el Reino Unido y su colonia (actual Guyana). A partir de aquí las partes convinieron en buscar una solución práctica y pacífica a la disputa territorial. Luego de la independencia de Guyana y después del vencimiento en 1982 del Protocolo de Puerto España, que congeló por doce años las conversaciones por el territorio en disputa, ambos países dispusieron utilizar la figura del buen oficiante de las Naciones Unidas para mediar entre ambos gobiernos y encontrar una solución satisfactoria, la cual se mantiene hasta hoy.
Para Venezuela el territorio en reclamación está subdividido en cuatro regiones y sólo reconoce la soberanía de Guyana “al este de la margen derecha del río Esequibo” (http://esequibo.mppre.gob.ve/). Por su parte, la República Cooperativa de Guyana desconoce este precepto y subdivide dicho territorio en cinco regiones. Además, ejerce su jurisdicción administrativa como herencia de la colonización inglesa. Legalmente es un territorio o zona en reclamación, poblado aproximadamente por 260.000 habitantes.
A pesar de los incidentes diplomáticos y los reclamos mutuos que se desarrollaron a lo largo del siglo XX y XXI, en el 2011 tanto los cancilleres de Venezuela y Guyana sostuvieron una reunión en Trinidad y Tobago suscribiendo una Declaración Conjunta donde se pueden identificar varios principios comunes (Ver link http://noticiaaldia.com/2011/09/cancilleres-de-venezuela-y-guyana-acuerdan-nombrar-facilitadores-para-discutir-ampliacion-de-la-plataforma-continental/ ). Entre los principios se destaca el reconocimiento de que el diferendo es una herencia del colonialismo y que debe ser resuelto.
Las interacciones en el conflicto entre ambos países han continuado, y el último incidente que se presentó fue la captura por parte de la armada venezolana el pasado 10 de octubre de un barco panameño que presuntamente realizaba labores científicas dentro del mar venezolano sin autorización, lo cual fue desmentido por Guyana que alegó que el barco se encontraba en sus aguas territoriales con su autorización. Dicho incidente se reguló de manera pacífica y ameritó una nueva reunión de cancilleres en donde se reconoció el diálogo como el camino para la resolución del conflicto.

Uno de los problemas con los cuales vienen lidiando Venezuela y Guyana es que no tienen muy claro cómo abordar directamente la negociación y delimitación de un territorio que ambos reclaman como propio. Quizá por eso los avances a través del diálogo han sido tan escasos.
Descartando una solución violenta que no beneficiaría a ningún país, la regulación pacífica de este conflicto político por vías alternativas a las tradicionales, si bien es la más constructiva genera una serie de incertidumbres. El negociador y mediador internacional Bernard Mayer en su libro Más allá de la neutralidad, publicado por Editorial Gedisa (2007) señala que, a pesar de sus ventajas, existe la creencia en las partes de que este tipo de negociación a nivel político genera pérdida de poder en la parte más débil y  fortalecimiento del status quo de la parte más fuerte. Venezuela, apoyado en el utis possidetis iuris, sabe que detrás de una aparente debilidad de Guyana como país más pequeño está su pertenencia a la Commonwealth en la que Inglaterra como potencia ejerce una influencia determinante y pudiese accionar en apoyo a su aliado histórico. También, está el hecho de que Guyana administra de facto dichos territorios a pesar del diferendo existente, otorgando incluso de manera ilegal concesiones a empresas extranjeras para la explotación de zonas marítimas en litigio. Por su parte Guyana sabe que en la actualidad Venezuela ejerce una influencia energética en el Caribe y sobre su propio país, lo que hace que su peso sea percibido como importante. Adicionalmente, Venezuela ha defendido activa y militarmente la fachada atlántica que considera como parte de su mar territorial. 
Sin embargo, en lo que se refiere específicamente a la búsqueda de alternativas para la delimitación del territorio y su aceptación por las partes, los métodos para la regulación del conflicto parecen estancados. Por una parte, el método del arbitraje, quedó muy desprestigiado después de la experiencia fallida del laudo de 1899. Hoy luce quizá más riesgoso que antes. Por otra, la figura del buen oficiante que existe desde los años 70s - si bien ha servido para frenar y regular pacíficamente incidentes que han podido desatar violencia entre ambos países - es poco probable que pueda abrir nuevas vías de diálogo para la negociación efectiva si sigue funcionando de la misma manera.
La pregunta clave aquí sería ¿cómo dinamizar el conflicto de manera constructiva más allá del acercamiento progresivo de las relaciones bilaterales en otras áreas?
Si nos guiamos por los libros sobre regulación de conflictos, pareciera que poco a poco se han dado pasos en la dinamización de las relaciones y la comunicación. La presencia de Venezuela y Guyana en nuevos foros de integración tales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y Petrocaribe parecen apuntar en esa dirección (este último es un mecanismo en el que Venezuela ejerce un papel preponderante al surtir de petróleo a 16 países del Caribe a precios y condiciones favorables). Estos espacios pueden fungir de mediaciones que impulsen y dinamicen las relaciones entre ambos países.
Tomando en cuenta que luce improbable una solución ganar–perder en la que una de las partes se imponga totalmente a la otra, es necesario buscar vías colaborativas bajo la fórmula ganar–ganar. Una opción sería el restablecimiento de una Comisión Mixta (como la que funcionó entre 1966 y 1970) para la nueva discusión de puntos de coincidencia y el planteamiento de nuevas alternativas. Otra opción sería una redefinición del papel del buen oficiante de Naciones Unidas que podría tener un rol más activo como mediador, planteando una instancia permanente (tipo mesa de negociación) de mayor duración que pueda alcanzar acuerdos progresivos hasta la consecución de un acuerdo final que garantice la obtención del mayor número de intereses por ambas partes. Asimismo, una participación más activa por parte de la ciudadanía organizada podría dinamizar y/ó acompañar de manera importante el trabajo realizado por la diplomacia formal en la regulación del conflicto.
La solución pacífica de conflictos limítrofes es una de las tareas más complejas para los Estados y para la comunidad internacional de nuestro tiempo. Si bien los Estados no se sienten cómodos con el estancamiento de un conflicto en el cual se ven amenazados, temen quizá más su dinamización y las consecuencias que dicho proceso puede generar. No obstante, el aplazamiento u omisión de una discusión efectiva, rigurosa y responsable y de un mecanismo de diálogo puede a la larga tener consecuencias negativas para ambas partes. He aquí un dilema que representa un reto para los conflictólogos e irenólogos de hoy, los cuales están llamados a generar alternativas innovadoras para la canalización de este tipo de conflictos tan complejos.
Para Venezuela la situación luce más cuesta arriba y apremiante que para Guyana, quien ocupa y administra el lugar ilegalmente. Aunque la política exterior y la acción de la Fuerza Armada Venezolana se han basado en la defensa histórica del utis possidetis iuris, el planteamiento estratégico de negociación del gobierno actual no luce claro. Por otra parte, la polarización y radicalización política interna ha generado consecuencias negativas en el fortalecimiento de una postura de unidad ante dicho conflicto y ante las relaciones bilaterales. A la situación política interna habría que sumar la del profundo desconocimiento por parte de la sociedad venezolana acerca del estatus de la controversia producto del deterioro progresivo y acelerado del sistema educativo y de la ausencia del tema en la opinión pública nacional. Adicionalmente, la zona en reclamación es prácticamente un área desconocida para la mayoría de los venezolanos que ignoran las relaciones, las dinámicas y los intercambios que allí se desarrollan. Sólo cuando se presentan incidentes como el del pasado 10 de octubre el tema vuelve a la palestra. 
(El pasado 8 de noviembre doce diputados venezolanos se trasladaron hasta el territorio Esequibo con la finalidad de hacer acto de soberanía. Fuente: http://www.el-nacional.com/politica/Diputados-viajaron-Ezequibo_0_298170385.html).

Es necesario que los venezolanos hagamos una profunda autocrítica sobre esta situación, defendamos activamente nuestros derechos sobre el territorio Esequibo y promovamos una dinamización de las vías pacíficas para la resolución efectiva de este conflicto. Por ahora queda esperar el resultado de las capacidades negociadoras de ambos gobiernos y sus respectivos parlamentos, así como las capacidades mediadoras del buen oficiante de Naciones Unidas. 

* Doctor en Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo por la Universitat Jaume I. Investigador externo del Instituto de Desarrollo Social y Paz de España. Profesor de la Universidad Simón Bolívar - Venezuela.