A pesar de que los representantes del gobierno y la
oposición venezolana no lo declaren formalmente, en la reunión del martes 15 de
abril la Mesa inició un proceso de negociación. El ser humano es un ser
conflictivo que regula la mayor parte del tiempo sus diferencias por vías
pacíficas. Estamos tan acostumbrados a esta dinámica que pasamos por alto que
la negociación y el pacto son parte de nuestra rutina diaria. Obviamente, en un
contexto de polarización política como el de Venezuela, gobierno y oposición
deben mantener ciertas formas que permitan a los copartidarios hacer ver que le
están ganando el juego al contrincante.
El gobierno se vio finalmente en la necesidad de
abrir este espacio (que en principio debía ser la Asamblea Nacional) por la
presión de calle que la oposición y el sector estudiantil viene desarrollando
desde febrero pasado. Para generar un escenario de negociación en el ámbito
político es fundamental la existencia de un equilibrio (aunque sea imperfecto)
de fuerzas entre las partes en conflicto. Estas acciones de calle, aunado a la
grave situación económica y financiera que enfrenta el país, son las que han
permitido a la oposición crear un poco de músculo para hacer frente al poder
del gobierno central que dispone de los órganos de seguridad, la FAN, la renta
petrolera, la mayoría de los medios de comunicación, la influencia en los
poderes nacionales restantes y una importante organización de base.
Para la oposición, representar al 49,9% de Venezuela
no era suficiente para forzar una mesa de negociación. Ahora lo ha logrado. Sin
embargo, tal como afirma el internacionalista Demetrio Boersner, es su artículo
titulado “Ambos son necesarios”, publicado en el diario El Nacional en días
recientes, la oposición se enfrenta a un falso dilema que debe sortear.
Pareciera que el hecho de que la mayor parte de la MUD esté dialogando con el
gobierno está desestimulando las acciones de calle, con lo cual el músculo se
estaría debilitando. Por su parte el gobierno, en una posición de mayor
comodidad aunque inestable, también ha sido cuestionado por sus sectores más
radicales ante la creación este espacio de dialogo. Por ello vemos aún el
levantamiento de su voz con declaraciones dirigidas a satisfacer a los más
puristas del sector pro gubernamental.
Ambos sectores en la Mesa han condenado la violencia,
han ido generando pequeños consensos, se han comprometido en discutir algunos
de los puntos más polémicos y con el respeto a la Constitución. Sin embargo, el
apego a la Carta Magna parece haberse dejado en términos generales o, al menos,
se ha aplazado para otro momento, ya que entrar en su examen detallado podría
generar desencuentros insalvables entre las partes. Insistir en promover la
Revolución, el Socialismo del siglo XXI, el Estado Comunal y la Unión Cívico
Militar es inconstitucional. Si esta sigue siendo la consigna del
gobierno, ¿cómo condenar a los que respaldan “La Salida” del “Maduro vete ya”
amparados en el artículo 350 de la Constitución? Este tema tendrá que abordarse
en algún momento y no nos debería de extrañar la posibilidad de canalizar esta
diferencia mediante un nuevo proceso refrendario a mediano plazo.
La Mesa sigue siendo una instancia débil, con muchos
aspectos por definir y con enemigos tanto internos como externos. A su vez, el
gobierno nacional parece no haber concientizado aún la gravedad de la situación
y de su rol crucial. Sin embargo, depende de la población empoderar activamente
a la Mesa como espacio del reencuentro necesario entre los venezolanos.
Politólogo / Doctor
en Estudios de Paz y Conflictos
La primera reunión entre el
gobierno nacional y un sector mayoritario de la oposición política del país, realizada entre el 10 y 11 de abril de 2014, con la participación como tercero de buena fe UNASUR y el Nuncio Apostólico como
representante del Vaticano en Venezuela fue planteada, más que como una mesa de
trabajo sobre temas comunes, como un conjunto de micro discursos donde cada
vocero expuso las inquietudes de las partes, y en ocasiones, contra argumentó. Destaca
el evento como hecho comunicacional debido al mensaje de reconocimiento a pesar
de las diferencias mutuas y la posibilidad de que las inquietudes de los
diversos sectores políticos hayan llegado a todo el país en cadena nacional y a
través de la cobertura de medios internacionales. Por otra parte, resaltan los
siguientes puntos sobre elementos claves en mesas de diálogo y negociación en
esta primera reunión:
1.No quedó claro el alcance de la mesa:
¿es una mesa de diálogo o de negociación? El diálogo entre los sectores
políticos es una necesidad desde hace 15 años. Esto que hoy es excepcional,
debería ser algo rutinario de la dinámica democrática. Ahora la pregunta ¿es
suficiente un diálogo para atender la escalada del conflicto? Sin lugar a dudas
es necesario que los actores se reconozcan pero no parece suficiente. ¿Es una
mesa de negociación y acuerdos? Por las declaraciones de voceros de ambas
partes, dicha mesa no es para negociar. Pero ¿será esta una declaración para
quedar bien ante los seguidores en esta reunión pública o será la intención
real de los voceros de la mesa? Por otra parte, ¿se planteará en algún momento
una reunión en privado o las subsiguientes reuniones serán públicas también? Si
bien transmitir una reunión en cadena nacional fomenta la transparencia ante
los seguidores y disminuye perspicacias, dificulta la posibilidad de hablar
sobre temas más complejos y llegar a diferentes acuerdos que necesita el país
con urgencia, incluso a través de la negociación.
(Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro)
2.La Constitución es el marco de
entendimiento: El hecho que se declare de manera pública el consenso en
cuanto a la carta magna como pacto social es un elemento fundamental, porque
ambas partes se comprometen ante el país a apegarse a sus valores, principios y
articulado. Esto debe generar cambio y rectificación en decisiones, programas,
proyectos y acciones en ambas partes, pero fundamentalmente en el gobierno
nacional. Sin embargo, cuando algunos de los voceros de las partes fueron al
detalle de cómo interpretaba y aplicaba la Constitución hubo serios
desacuerdos. Esta es la médula del conflicto: dos modelos confrontados, uno de
los cuales se aleja progresivamente de la Constitución. He aquí un reto: que la
Constitución vuelva a ser el marco de actuación real de la dirigencia política
en su conjunto, indiferentemente del bando. No es un tema accesorio, pero son
más los temas que nos unen a los venezolanos que las diferencias que nos quieren
imponer algunos.
3.Ausencia de una agenda compartida: Si
bien el día martes 8 de abril, tanto el gobierno y la oposición presentaron una
serie de puntos para el diálogo, la dinámica de la reunión no se apegó a una
agenda común. Ambas partes a través de sus voceros desarrollaron brevemente
cada tema (Oposición: proyecto de Ley de Amnistía; poderes independientes y
plurales; Comisión de la Verdad imparcial;
desarme de grupos armados con observación internacional y el Gobierno: acciones
sobre temas comunes y trabajo conjunto en materia económica), pero la discusión
no se apegó a un orden de puntos de discusión y al final se decantó por
reflexiones importantes pero sin un orden específico. La propuesta del
presidente Maduro de crear un Mecanismo de Enlace entre gobierno y oposición
para darle continuidad a la iniciativa de diálogo ha demostrado no ser muy
efectiva en otras instancias, tales como sucedió con los alcaldes y
gobernadores opositores debido a su improvisada estructura y funcionamiento.
4.El tercero de buena no tiene un rol
definido: El rol de los cancilleres de UNASUR y del Vaticano, en la persona
del Nuncio, no fue acordado y definido claramente por ambas partes. Este factor, que es crucial para velar por
las condiciones de la mesa, la metodología, el tiempo de intervención, la
organización de puntos de la agenda, el cumplimiento y seguimiento de
compromisos, debilita la posibilidad que los logros de la mesa pasen del mero
hecho del reconocimiento y la interacción por vías dialógicas (que no deja de
ser importante, pero no suficiente). Por otra parte, la ambigüedad de este rol
puede afectar la imagen y crea dudas sobre la responsabilidad de UNASUR y el
Vaticano en su capacidad para generar aportes efectivos para que gobierno y
oposición lleguen a acuerdos que redunden en la solución del conflicto. UNASUR
y el Vaticano deberían solicitar la definición clara del alcance de su rol, sea
este el de facilitador, testigo, mediador, etc. Quizá por eso el Vaticano, por
un tema de prudencia e incertidumbre, aún no ha respondido a la invitación a
Pietro Parollin. Por otra parte, destaca el hecho que una de las partes del
conflicto (el gobierno) sea la que haya moderado la reunión y esta se haya
hecho en la sede del palacio presidencial, lo cual no asegura la igualdad de
condiciones entre las partes.
(Secretario General de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo)
5.Condena de la violencia y preocupación por
la situación de los estudiantes: tanto los voceros del gobierno como los de
la oposición reafirmaron su compromiso de rechazar los actos de violencia y
ocuparse de la situación de los estudiantes que ha sido el sector que más lo ha
sufrido los embates del conflicto. La oposición planteó la necesidad de
convocarlos a una reunión porque ellos han sido parte fundamental de las
protestas, la cual fue aceptada por el gobierno nacional (en principio para el
día martes 15 de abril). No obstante, hubo diferencias en identificar el origen
y los responsables de la violencia.
6.Empatía en el riesgo de participar en la
mesa: Fue interesante observar la manifestación de empatía mutua por el
riesgo que implica participar de dicha mesa por la reacción que a lo interno
podrían tener los sectores más radicales de cada parte. Lo más destacable es
que dicha manifestación de empatía vino de dos voceros tan disímiles como Henry
Ramos Allup y Blanca Eekhout.
7.Los voceros y el saboteo a la iniciativa de
diálogo: Este tipo de iniciativas, más aún cuando el conflicto no está
maduro (donde no se ha generado una verdadera necesidad de diálogo y un
reconocimiento de la importancia de ceder) suele ser afectado por los sectores
extremos de ambas partes que no creen que la salida al conflicto pasa en
principio por vías dialógicas y pacíficas. No obstante, en esta primera
reunión, ambos sectores lograron sortear este obstáculo. Sin embargo, es
necesario decir que si no se define claramente el alcance de esta mesa, será
cada vez más difícil superar este factor. Por otra parte, los voceros de esta
mesa, que son representativos del grupo más importante del gobierno y la
oposición, tendrán que velar por la progresiva incorporación de los sectores
que no se sienten reflejados en esta iniciativa, por razones de diversa índole.
Es importante que las partes y
los terceros definan y aborden estos elementos lo más pronto posible para que
la mesa de diálogo no genere expectativas falsas y no sea un tiempo derrochado
que el país no puede darse el lujo de perder.
Por otra parte la mesa transcurre
en el marco de la conmemoración de los sucesos de abril de 2002. El ministro
Ernesto Villegas celebró el día de hoy que este 11 de abril el acercamiento con
la oposición se esté dando en condiciones de reconocimiento. Henry Ramos Allup
de Acción Democrática reconoció ayer en la reunión que en dicha fecha existió un
vacío de poder y luego un golpe de Estado (¿un ejercicio de empatía? Probablemente).
No obstante, la conmemoración de dichos eventos suele estar cargada de mucha
emocionalidad y discursos subidos de tono que, en este marco, podrían afectar
las próximas (o deseables) reuniones de la mesa de diálogo. Ojala que sea, por
el contrario, una oportunidad para la sensatez y la empatía.
En lo particular aplaudo la
iniciativa del encuentro y espero que, tal como se declaró en cadena nacional,
la Constitución se restituya como pacto social que une a los venezolanos.
La inmensa mayoría del pueblo venezolano quiere paz,
diálogo y acuerdos. La más reciente medición de la encuestadora Datos, señaló
que el 87 % de la población considera que el Gobierno y la Oposición deben
llegar a acuerdos a través del diálogo. Si esto es así de una manera tan aplastante
¿por qué dicho sentimiento no se expresa de manera contundente en la opinión
pública? Sin lugar a dudas, la estrategia de la polarización empleada para la
captación de adeptos hacia una causa política y electoral es una de las principales
responsables.
Pero ¿qué es la polarización? Según la experta
venezolana en la materia y profesora del Instituto de Psicología de la Universidad
Central de Venezuela, Mireya Lozada, la polarización política es un fenómeno
que genera una visión excluyente del nosotros vs./ ellos y una sustitución del
diálogo por posiciones intolerantes, muy cargadas emocionalmente. Esto produce
problemas en la convivencia social y obstaculiza las posibilidades del
desarrollo de los países (Temas de Formación Sociopolítica, Centro Gumilla, Nº
49, 2009). Para avanzar en la
canalización pacífica del conflicto actual en Venezuela, es necesario despolarizar
la dinámica política.
Para ello es fundamental el empoderamiento pacifista
de la sociedad, es decir, generar un reconocimiento de las capacidades de los
venezolanos para la convivencia, la tolerancia y el respeto ya presentes en su
comportamiento desde hace muchos años. Justamente, uno de los más grandes
dramas que enfrenta nuestro país desde el año 2002 es que, a pesar que la
mayoría de la población es tolerante y convive sanamente en medio de una
pluralidad de tendencias políticas, los sectores extremistas monopolizan la
opinión pública y hacen creer que el país se encuentra en una división
insalvable de visiones de mundo.
Sólo a través del empoderamiento pacifista es posible
romper esa matriz de opinión y presionar de manera activa a nuestra dirigencia a
favor de la despolarización Venezuela y de la generación de un espacio de
diálogo efectivo entre los diversos sectores del país.
En Venezuela son más los espacios que nos unen que
los puntos que nos separan. La Constitución de la República es el gran espacio
macro de encuentro e inclusión. Una Constitución aprobada por referéndum en
1999 y reafirmada por referéndum consultivo en 2007; una Constitución inclusiva
que no da cabida a la exclusión política y social.
El país puede ser llevado al abismo de un conflicto
armado, pero también hacia el reencuentro de su sociedad. De los ciudadanos
depende hacia donde queremos que nos lleven ó hacia donde queremos encauzar el
país.
Venezuela vive hoy uno de los momentos más aciagos de
su historia republicana y democrática.
El 12 de febrero de 2014 marca un punto de inflexión en la dinámica de nuestro
tiempo. La polarización y la exclusión política de los últimos años han
generado un proceso de radicalización en las acciones de protesta de un sector
de la población que no se siente reflejado institucionalmente, a pesar de
representar electoralmente, al menos, el 50% del voto popular. A su vez, la
reacción del gobierno nacional ha sido de más violencia.
Muchas son las causas para que los venezolanos
hayamos llegado hasta aquí, pero sin lugar a dudas, la principal es el
progresivo abandono de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
por parte del gobierno nacional, como espacio de consenso entre los
venezolanos.
Así como es posible asegurar que un importante sector
de la oposición conspiró activamente al menos hasta el año 2005 buscando
salidas no constitucionales, es posible señalar que un sector importante del
gobierno del presidente Chávez y ahora del presidente Maduro, viene conspirando
contra la Constitución desde el año 2007, fecha en la que la propuesta de reforma
constitucional fue rechazada por referéndum consultivo.
Contra la Carta Magna se conspira - por citar algunos
ejemplos - al involucrar a la Fuerza Armada Nacional en actos de proselitismo
político o con la reincorporación de políticos activos y electos popularmente por
un partido a su seno; al hablar de Comunas y Estado Comunal, en vez de
Municipios y Descentralización; al hablar de Revolución y Socialismo en vez de
hablar de Democracia y Estado democrático y social de Derecho y de Justicia; al
retrasar la fecha en el nombramiento de
los representantes de los poderes Judicial, Moral y Electoral; al instalar la
reelección continua para cargos de elección popular (contraviniendo el
principio de alternabilidad señalado en el artículo 6); al nombrar una directiva
y presidencias de las Comisiones de la AN de manera unilateral y unicolor (contraviniendo
el principio de pluralidad política contenido en el artículo 2); al usar listas
políticas que restringen la igualdad en el derecho al trabajo en instituciones
públicas; al presentar una sola versión de los hechos a través de los medios
públicos del Estado; al manipular la enseñanza de la historia en los planteles
de educación primaria y secundaria y en los medios de comunicación; al no
presentar ante la Asamblea Nacional la lista de responsables por la malversación
de las divisas extranjeras en 2013.
En ese sentido, si queremos que se avance en un
verdadero diálogo, si realmente hay voluntad política para que la Comisión
Nacional de Paz sea ese espacio para la regulación pacífica del conflicto, es
necesario retomar previamente el hilo Constitucional, respetar su articulado y creer
en sus principios y valores amparados en el artículo 2. Nada más ni nada
menos. De lo contrario se conspira
activamente contra la paz y la convivencia democrática de los venezolanos. Si
esta Constitución ya no representa el sentir de un sector político importante
del país, entonces debe proponer su reforma o su derogación a través de una
Asamblea Nacional Constituyente.
Creo prudente recordar y parafrasear las palabras del
Alcalde de Baruta, Gerardo Blyde, en la reunión realizada en Miraflores, el
pasado 18 de diciembre, cuando le dijo al propio presidente Maduro, en cadena
nacional, que después que la oposición había adversado el proyecto de Constitución
en 1999, este había calado como la carta magna para el encuentro de todos los
venezolanos, al ser la propia oposición quien la defendió en el año 2007. Recuerdo
que Maduro aplaudió esta intervención. En la afirmación de Blyde está la clave, porque re
identifica el espacio común que nos une a todos los venezolanos: la
Constitución.
El día de hoy, Francisco Alfaro Pareja, Director del Foro Convivencia Democrática, fue entrevistado por el periodista Pedro García Otero en el canal EUTV, del diario El Universal.
La conversación giró en torno al nuevo papel de UNASUR como "testigo" del diálogo entre el gobierno y la oposición a partir de la visita de una misión de Cancilleres de algunos países del órgano regional. Asimismo la discusión abordó los temas del papel de la Asamblea Nacional como espacio por excelencia para el diálogo y sus limitadas condiciones en la actualidad y las experiencias de negociación en el pasado reciente venezolano, fundamentalmente a partir de la experiencia de la Mesa de Negociación y Acuerdos facilitada por la OEA, el Centro Carter y el PNUD entre 2003 y 2004. Finalmente, la entrevista permitió discutir acerca de la oportunidad de abrir espacios de inclusión mediante un nombramiento plural de los representantes de los poderes Electoral, Judicial y Moral, a partir del anuncio del presidente de la república realizado esta semana. La entrevista se distribuye en dos segmentos. Aquí enviamos el primer link. Luego, debajo de la pantalla de la entrevista, aparece el link de la segunda parte al cual podrá acceder directamente. http://eutv.net/este-dia-promete/francisco_alfaro_2803s3
Sin lugar a dudas, lo más positivo del día de ayer, lunes 24 de febrero de 2014, fueron las palabras del gobernador opositor del estado Lara, Henri Falcón, en el marco de la reunión del Consejo Federal de Gobierno con el presidente de la república Nicolás Maduro. Reunión en la que todos los gobernadores de estados eran partidarios del chavismo y a la que no asistió el otro gobernador opositor del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski.
Estamos convencidos que Falcón puede servir de puente de entendimiento entre gobierno y oposición. Falcón estuvo en las filas del chavismo en algún momento y se distanció hace unos años. Todo dependerá, nuevamente, que su mensaje pueda ser sopesado por los dirigentes de ambos bloques y de los ciudadanos que sé que en su mayoría abogan y claman por el diálogo, la concertación y el encuentro de los venezolanos. Pedimos escuchar este mensaje, son minutos de sensatez de un dirigente en un país donde muchos parecen estarla perdiendo.
Para este miércoles 26 de febrero a las 5 p.m., el presidente de la república ha convocado a una Conferencia Nacional de Paz, ampliada a los diversos sectores del país. Hasta la fecha no se conoce el lugar de reunión ni la dinámica de la misma. De eso, de la pluralidad, de la empatía, del reconocimiento mutuo, de la posibilidad de incluir en un gran diálogo nacional a todos los sectores del país y rechazar la violación de Derechos Humanos, dependerá la posibilidad que el conflicto político del país pueda desarrollarse por vías pacíficas y que las violentas queden aisladas. Pedimos altura de miras y sentimiento patriótico a los dirigentes nacionales. La publicación de este discurso no tiene que ver con preferencias políticas sino con la activación de capacidades para la paz de este dirigente político en este momento histórico del país, las cuales creemos pertinentes publicar y difundir.
El Foro Convivencia Democrática ha publicado un comunicado por el diálogo y el reconocimiento mutuo, con motivo de los recientes acontecimientos acaecidos en Venezuela y las convocatorias a dos marchas por parte del gobierno y la oposición el día de hoy. A continuación el texto del comunicado:
Comunicado
de Convivencia Democrática (CONVIDEMOS):
Una
salida viable al conflicto en Venezuela
“No hay una meta más alta, un compromiso tan profundo,
ni ambición más grande, que prevenir el conflicto”
Kofi Annan,
Ex secretario
general de las Naciones Unidas
Convencidos de estos
valores de paz y hermandad; a partir de los hechos de violencia ocurridos en
Venezuela desde el pasado 12 de febrero y de la situación de elevada tensión
que vive el país; a partir de la
convocatoria de dos movilizaciones por parte del gobierno y la oposición para el
martes 18 de febrero en la ciudad de Caracas, CONVIDEMOS considera necesario
pronunciarse al respecto de manera urgente.
La base de la
democracia es el respeto a la pluralidad y el reconocimiento mutuo de las diferencias,
más aún en un país como Venezuela que demostró estar profundamente dividido en
sus visiones de país, tal como se observó en las disputadas elecciones
presidenciales del 14 de abril de 2013. Por ello es fundamental fortalecer las
vías institucionales de diálogo, de debate y de canalización de demandas de la
población, a fin de evitar la exclusión política y limitar cualquier
posibilidad de violencia en la exigencia de los derechos.
Por esta razón manifestamos
nuestro apoyo al mecanismo de enlace creado entre el gobierno nacional y los
gobiernos regionales y locales opositores, en la reunión pública del pasado 18
de diciembre celebrada en el Palacio de Miraflores. Allí se abrió un nuevo
capítulo de la vida nacional, donde la política recuperó su cauce dialógico en
el marco de la democracia.
No obstante, y a
pesar del avance que significó la posibilidad de emprender proyectos
mancomunados de gestión de gobierno a partir de la identificación de problemas
comunes (P. Ej. El tema de la seguridad ciudadana), señalamos la importancia de
ensanchar este Mecanismo a nivel político. Todo ello a fin de ampliar el
diálogo a otros temas de interés común – no sólo los relacionados directamente
con la gestión de gobierno local o regional – e incorporar otros sectores del
país.
Si bien el gobierno
nacional ha impulsado la inclusión de sectores vulnerables en determinados
momentos, también ha limitado radicalmente el diálogo con partidos políticos
opositores, con el empresariado venezolano, con las universidades autónomas y con
diferentes gremios del país. Esta actitud excluyente, sumada a la grave crisis
en materia de seguridad ciudadana, de economía, de abastecimiento, de costo y calidad
de vida, ha generado en los últimos meses graves daños al tejido y capital social
del país, afectando el normal desenvolvimiento de la vida diaria de los venezolanos.
A pesar de ello, y
de los lamentables hechos de violencia de estos últimos días, son más los
espacios que unen a los venezolanos que aquellos que los separan. Esto ha quedado
demostrado en los numerosos pronunciamientos en contra de la violencia (directa
y política) y en solidaridad con las víctimas y sus familiares por parte de los
más diversos sectores del espectro político nacional (P. Ej. El hecho criminal
del asesinato de Mónica Spear y su esposo fue un caso emblemático que unificó
al país en torno a una causa). En diversos y variopintos estudios de opinión,
alrededor del 80% de la población viene pidiendo diálogo desde hace más de una
década entre los diversos sectores del país para atender los problemas que
afectan a la sociedad. Por ello la necesidad de concientizar la presencia de
estos espacios de encuentro, más allá del empeño de algunos dirigentes
políticos en subrayar y acrecentar nuestras diferencias mediante la estrategia
de la polarización.
El reto ahora es, no
sólo reconstruir el escaso capital político de los primeros acercamientos
desarrollados entre el gobierno nacional y los sectores opositores en los
últimos dos meses sino, revitalizar el diálogo efectivo y ampliarlo a otros
sectores de la vida nacional y a otros temas de interés común. Todo ello si la
intención real y sincera es darle una salida viable, óptima y pacífica a la
creciente tensión del conflicto actual. Todavía estamos a tiempo de evitar que
el país se vaya por el abismo de una confrontación de mayor magnitud, pero es
necesario tomar decisiones urgentes y dar señales de cambio de rumbo. Por todo
esto, proponemos las siguientes líneas de acción en pro de reimpulsar el
diálogo entre el gobierno nacional y otros sectores de la vida del país:
Rechazar de manera conjunta la
violencia de los últimos días en Venezuela. Así lo han hecho diversos voceros, tanto del
gobierno y de la oposición, solicitando el desarme de los grupos y bandas
armadas. Incluso, el presidente de la Federación de Centros
Universitarios, Juan Requesens, señaló que el movimiento estudiantil no
formó parte de los actos vandálicos acaecidos recientemente. En
declaraciones de este domingo 16 de febrero de 2014, el ministro de Interior
y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, reconoció públicamente la declaración
de Requesens e invitó a los estudiantes que están protestando
pacíficamente a reunirse para atender sus demandas. Sin embargo, estos
últimos han solicitado, previo a este paso, la liberación de los
estudiantes presos, el cese de la represión de las concentraciones y la
aplicación de justicia en el caso de los tres homicidios del pasado 12 de
febrero. Todos ellos son elementos en los que puede haber acuerdo, siempre
que haya voluntad política.
Evitar el encuentro de las
movilizaciones de los simpatizantes de ambas marchas el próximo día 18 de
febrero de 2014 y resguardar la vida de los manifestantes como
responsabilidad única de las autoridades competentes.
Promover el reconocimiento y el
respeto mutuo y evitar los descalificativos e insultos en las alocuciones
públicas de los dirigentes del gobierno y de la oposición.
Identificar espacios comunes de
entendimiento a nivel coyuntural: a) liberación de estudiantes presos; b) cese de
la violencia; c) aplicación de justicia imparcial a los culpables de
hechos delictivos y asesinatos; d) descriminalización de la protesta y
compromiso mutuo con los mecanismos constitucionales y pacíficos.
Identificar espacios comunes de
entendimiento a nivel estructural: a) Respeto a la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela y enmarcar toda acción y plan de gobierno dentro
de su texto; b) Fortalecimiento del mecanismo de enlace creado en
diciembre de 2013 y hacer públicos los proyectos comunes emprendidos y su estructura
de funcionamiento; c) Creación de un mecanismo de enlace político amplio
que involucre al sector privado, los gremios, los medios y las
universidades y apertura al diálogo
franco y sincero en temas diversos y urgentes que permitan generar un gran
debate y consenso nacional; d) Identificación de voceros moderados que
faciliten el diálogo y neutralicen a aquellos que demuestren actitudes
excluyentes y descalificación hacia las vías pacíficas de entendimiento; e)
Promoción de la elección plural de los rectores del Consejo Nacional
Electoral, de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del
Contralor General de la República, de las Comisiones y la directiva de la
Asamblea Nacional, que exprese la diversidad del país en la actualidad.
Apoyo activo a toda iniciativa que
tienda al encuentro de los venezolanos y a la reducción de la polarización
por parte de la sociedad venezolana, los grupos de presión, las organizaciones
de base, los colectivos y los medios de comunicación.
Todavía, y a pesar
de los hechos de violencia, estamos a tiempo de canalizar nuestras diferencias
por vías dialógicas. El encuentro nacional - la más importante aspiración y
demanda de la población venezolana - depende de un sólo elemento definitorio: voluntad política para llevarlo a cabo.
Los líderes políticos tienen una responsabilidad crucial en esta hora del país.
La historia y el pueblo se encargarán de juzgar su actuación u omisión en pro
de la paz y no del enfrentamiento entre venezolanos.
CONVIDEMOS es un
foro de ciudadanos venezolanos que busca promover la reflexión y difusión de
los valores y mecanismos que faciliten la convivencia democrática en la
sociedad mediante intervenciones que refuercen la tolerancia, el respeto, el
pluralismo, la solidaridad y el desarrollo integral de la noción de ciudadanía
en las personas.