martes, 9 de agosto de 2016

Consecuencias del conflicto político y la polarización en la sociedad venezolana



Entrevista realizada por el periodista Ricardo Salmerón en el noticiero matutino de Televen
(09-08-2016)
Ver a través del siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=3U0_afupYEQ 

miércoles, 1 de junio de 2016

Consideraciones ante la posible aplicación de la Carta Democrática de la OEA a Venezuela

Por: Francisco Alfaro Pareja
A partir de la discusión que se efectuará en los próximos días en la Organización de Estados Americanos sobre la posible aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, hago algunas consideraciones, en pro del entendimiento, la canalización pacífica del conflicto y la protección de la sociedad venezolana. No olvidemos que en los Foros regionales, centrados aún en los Estados, no suelen tomarse en cuenta las consecuencias de las decisiones políticas sobre la población:
1. La aplicación de la Carta Democrática es un arma de doble filo. Por una parte, la activación del organismo con el voto de la mayoría de los países de la región para promover el diálogo y preservar la institucionalidad democrática es un mecanismo legal (suscrito por el país). Acciones que por cierto ya han activado UNASUR y CELAC. Si Venezuela no estuviese de acuerdo con este mecanismo ya hace rato se hubiese retirado de la Carta o de la OEA propiamente. Este no ha sido el caso.
Por otra parte, la posible suspensión de Venezuela del órgano hemisférico "si se observa una clara ruptura del orden democrático" podría ser la mejor solución para el una de las partes en el conflicto venezolano: el gobierno. Esta podría ser la excusa perfecta para justificar más medidas en el ámbito político, económico y de seguridad. El caso de Cuba es el más palpable. La figura del embargo (aclaro, no de bloqueo) y su ausencia de la OEA como Estado ha servido de justificación para perpetuar un régimen fascista en la región, siendo la población la más afectada en todos estos años. ¿De qué ha servido el simple aislamiento de Cuba para promover un cambio democrático en la isla?
2. Esto lo que demuestra es que la Carta, si desea ser vigente en el tiempo, debería evaluar mejores y más inteligentes estrategias para incidir en el mantenimiento del orden democrático protegiendo a la sociedad (paradigma de la Seguridad Humana, no sólo el de Seguridad Nacional). No me refiero, en lo absoluto, a medidas que impliquen la intervención armada del país. Pero sí es necesario que, al igual que la ONU, los organismos multilaterales sean instancias no de gobiernos sino de naciones, donde los diversos sectores que integran cada país se incorporen de manera activa. Esto implicaría, claro está, una profunda reforma y un aumento de su complejidad en los procesos de diálogo y toma de decisión.
3. Es importante aclarar que el orden constitucional en Venezuela tiene largo rato resquebrajado. Si bien entre 1999 y 2005 fue la oposición (no toda pero un importante sector) quien buscó caminos alternos y muchas veces violentos para la salida de Chávez, entre 2006 y la actualidad ha sido el gobierno de Chávez y el de Maduro el que ha venido rompiendo el orden constitucional con leyes, habilitantes, decretos y sentencias que contradicen totalmente la Constitución de 1999. Claro está, ha sido de una manera progresiva y sutil.
4. A pesar de esto, veo lejano el escenario de suspensión de Venezuela de la OEA si se mantiene el conflicto sin una clara ruptura, al estilo de un golpe de Estado a la clásica.
5. Ojalá que los actores internacionales que están trabajando en pro del diálogo, tales como los ex presidentes, el Vaticano, UNASUR y OEA logren mover las fibras de quienes tienen en sus manos el futuro de este conflicto, de aquellos que pueden canalizarlo pacíficamente o, por el contrario, de manera violenta. Al final, incluso en los conflictos más violentos, las partes terminan dialogando y negociando. La diferencia estriba en el número de muertos, exiliados, refugiados, desplazados, asilados y/ó familiares de víctimas que, en la mayor parte de los casos, no obtienen justicia, ni distributiva ni restaurativa.

miércoles, 17 de febrero de 2016

La escalada de la violencia y el debate de la amnistía en Venezuela


Por Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

El día de ayer se produjo la aprobación en primera discusión de la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional propuesta por la oposición venezolana. Dicho proyecto busca recomponer el tejido social y solventar las diversas escaladas del conflicto político que se han venido produciendo en Venezuela desde 1999 y en donde se han presentado actos de violencia, víctimas mortales, impunidad en determinados, violación del orden constitucional, presos políticos, juicios viciados, todo ello en medio del deterioro de los canales institucionales y sociales que ha venido sufriendo el país. En dicho marco se dio un debate muy acalorado entre esta bancada y la del Polo Patriótico afín al gobierno nacional.

Si bien es fundamental hacer revisión exhaustiva al contenido de la ley, lo que ameritaría una nueva publicación en este blog, este post busca centrarse en el tema de la comunicación entre los interlocutores de los principales bandos políticos en Venezuela desde el punto de vista de los estudios de conflicto. La intervención de dos de los voceros más icónicos de ambos sectores Diosdado Cabello y Henry Ramos Allup permiten realizar algunas reflexiones (Este es el link del debate https://www.youtube.com/watch?v=BrZjaFWDjXg )

Al escucharlas se evidencia que:

1) En Venezuela el conflicto político aún no ha madurado como para conducir la posibilidad del diálogo, la memoria, la reconciliación y el perdón. Las heridas están más abiertas que nunca.

2) Una ley de Amnistía que vaya de 1999 hasta el 2016, tal como manifiesta Cabello, es tan excluyente como la ley de Memoria Histórica que va de 1958 hasta 1999 vigente y que excluye todo delito que pueda haberse cometido durante el gobierno de Chávez y Maduro. Esto ameritaría una urgente revisión para que dichas leyes sean complementarias e incluyentes.

3) Si bien se agradece la existencia de un espacio de debate como el de la Asamblea, no deja de preocupar el tono de los discursos, el contenido violento y descalificador de parte de ellos, y la reacción de los diputados de manera violenta. El tema de las "formas" en mucho hace el "fondo" y preocupa la falta de interpelación mutua y empatía.

4) Por otra parte, es grave el tema de los procesos judiciales viciados o de aquellos en los que nunca se hizo justicia. Si no hay un reconocimiento mutuo y responsable de ambas partes en cuanto a las fallas en estos procesos a lo largo del tiempo, estas leyes terminan teniendo una influencia más negativa que positiva. No hay víctimas más legítimas que otras ni victimarios con más razón que otros, más aún si dichos crímenes se produjeron en períodos democráticos.


5) Por otra parte, sería fundamental, tal como se hizo en Uruguay durante la transición, que dichos proyectos de ley sean sometidos a Referéndum para que cuenten con la legitimidad de la ciudadanía. Esto le da un respaldo importante difícil de eludir.

6) Es también preocupante el choque de interpretaciones legales que está ocurriendo entre el poder ejecutivo y judicial (con el silencio peligroso del poder moral y electoral) por un lado y el poder legislativo por otro. Si los poderes públicos no son capaces de canalizar los conflictos de manera adecuada, incluso después de procesos electorales, se abre el peligroso espacio para la acción ciudadana, el estamento militar y ahora otros grupos organizados con poder de fuego. Más aún cuando la crisis económica es cada vez peor. Es urgente que los dirigentes políticos sigan haciendo esfuerzos por encima de las actitudes excluyentes y los hagan visibles ante la opinión pública. La sensatez y la decisión de desmarcarse de posturas excluyentes es el mejor consejero en momentos de incertidumbre nacional. Muchas veces con altos costos en lo político electoral pero con grandes recompensas en la construcción del país. Es aquí donde se mide la calidad y la altura de los políticos.

El debate de la memoria histórica y los procesos de reconciliación han superado las tradicionales visiones de perdón y olvido. Son más lentos y complejos porque requieren del reconocimiento mutuo, de actos de mea culpa y de la aplicación de nuevos tipos de justicia como la transicional y la restaurativa. Países como Colombia son una escuela en esta materia y de la cual el mundo puede aprender. A nivel interno, experiencias como la de Proyecto Alcatraz quizá puedan dar luces de cómo extrapolar su metodología de justicia restaurativa del ámbito interpersonal y social al ámbito político. En todo caso estos procesos requieren tiempo, voluntad política, especialistas en la materia y pluralidad.


Hoy, más que nunca, es fundamental que las fuerzas capaces de crear puentes de diálogo, negociación, interpelación y acción se activen y tengan impacto en la opinión pública frente a la violencia creciente en el país. 

jueves, 4 de febrero de 2016

Proyecto Alcatraz: Revelación, innovación, inspiración y esperanza social

Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

Sin lugar a dudas la violencia directa, producto de la acción de bandas delictivas, es uno de los más graves problemas de América Latina. En Venezuela han sido numerosos, pero pocas veces exitosos, los esfuerzos, las políticas y las acciones de gobiernos nacionales, regionales y locales para prevenirla, reducirla y abordar sus consecuencias de manera efectiva. Sin embargo, pude conocer recientemente una extraordinaria iniciativa: el Proyecto Alcatraz, desarrollado por la fundación Ron Santa Teresa en El Consejo, Estado Aragua. Proyecto Alcatraz busca promover la reinserción de jóvenes pertenecientes a bandas criminales a la vida laboral y comunitaria mediante la mediación, el abandono de las armas y la restauración de justicia a las víctimas y familiares.

El proyecto surgió en el año 2003 luego del secuestro y posterior liberación de un empleado de la hacienda Santa Teresa. A partir de allí, el propio dueño de compañía Alberto Vollmer, encabezó una iniciativa innovadora y arriesgada encaminada a pacificar y desarmar a las bandas criminales y procurar la reinserción de sus miembros. Para ello los miembros reciben formación en diversas áreas tales como sensibilización en valores, atención psicológica, trabajo en equipo, formación en oficios y la práctica del rugby. 

Es una experiencia reveladora en cuanto a que a pesar de que ya el proyecto cuenta con 12 años de vida es poco conocido el alcance de tan importante iniciativa. De hecho muchas personas conocen a Santa Teresa por su ron y ahora por el rugby. Lo que mucha gente no sabe es que los jugadores del equipo de rugby, actual campeón nacional, son jóvenes reinsertados y que con el deporte, el trabajo, el perdón y la reparación forman nuevas generaciones que se han reinsertado. El resultado es una reducción significativa de la violencia y los índices delictivos en El Consejo en los últimos diez años. El nuevo paso ha sido llevar el rugby con fines educativos y socializadores a las cárceles.

Alcatraz es una experiencia innovadora en cuanto a que existen muy pocos manuales o libros sobre  medios alternativos para la reducción de la violencia directa y la regulación pacífica de conflictos en contextos urbanos y periurbanos. Siendo este tipo de violencia una de las más complejas y de las más comunes en América Latina, son pocos los estudios filosóficos, teóricos y metodológicos del tema. Alcatraz es una propuesta venezolana exitosa que parte de la innovación práctica, el enriquecimiento teórico y su interacción. Con su sistematización se podría convertir en unos años en una propuesta exportable similar a El Sistema de Orquestas. 

Alcatraz es una experiencia inspiradora en cuanto a que es un proyecto surgido de la empresa privada, con el compromiso de las comunidades populares y ahora con el apoyo de las autoridades. Es una muestra de cómo un hecho de violencia pudo transformarse constructivamente en una oportunidad para la potenciación de la paz, el crecimiento y el cambio. 

Finalmente, Alcatraz es una experiencia esperanzadora porque representa una vía, una manera, una propuesta para para el presente y para el futuro. Los jóvenes son testimonios vivientes al cual acceden los que visitan la hacienda y que les permiten ver de primera mano que sí es posible, que sí hay vías para la disminución de la violencia, la potenciación de la paz y la aplicación de justicia restaurativa como complementación a la justicia penal tan cuestionada, corrompida e ineficaz en nuestro país. Ver a jóvenes que cometieron algún tipo de crimen y/o daño sobre personas y familiares, potenciando sus capacidades para apoyar activamente a otros jóvenes en su proceso inicial de reinserción y realizando acciones reales de reparación a víctimas o familiares es una inspiración.

Algunos retos del Proyecto Alcatraz son: profundizar en los procesos de reparación a las víctimas; ampliar el apoyo del sector público y las organizaciones de base para la promoción de la justicia restaurativa; aumentar las alianzas con otras empresas para la apertura de más oportunidades laborales; estudiar posibles vías para su expansión y adaptación a otros contextos, tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, son más los logros, las perspectivas y las posibilidades de esta iniciativa, sin lugar a dudas, una de las más importantes en nuestro país. 

Como material complementario sugiero ver el documental español Róbinson de media hora, en donde presenta de manera resumida el origen y logros del Proyecto Alcatraz.  (Ver link https://www.youtube.com/watch?v=iPY5cA3ULvI )

lunes, 7 de diciembre de 2015

Claves para la convivencia democrática: Administrar la victoria y encajar la derrota


Por Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

Se abre un nuevo capítulo en la historia política de Venezuela. La oposición tendrá a partir del 5 de enero de 2016 una mayoría que no tenía desde hace más de 15 años. Los venezolanos lograron, por vía democrática, pacífica y electoral regular un importante conflicto. A partir de aquí presento algunas claves para la convivencia democrática. Primeramente cómo administrar la victoria y la derrota de cara al fortalecimiento de la democracia y la convivencia pacífica.
Cómo asumir la victoria: la oposición debe partir de que el apoyo que alcanzado es la suma de sus base natural a favor de un cambio y sectores chavistas que votaron contra la falta de rectificación del gobierno de Maduro. De la primera base, quizá la mayor parte, lo ha hecho por  el proyecto unitario que ha dejado de lado las diferencias partidistas. El reto ahora es cómo conciliar las diferencias legítimas en las propuestas parlamentarias con un sentido unitario para no desmovilizar a su electorado. De la segunda base, la MUD debe entender que este sector no necesariamente se ha pasado a la oposición. Muy por el contrario, puede haber dado su apoyo de manera coyuntural ante la ausencia de salidas a la actual crisis.
El reto para la MUD es mantener este apoyo para su actual gestión al frente de la Asamblea y para futuras coyunturas que se presentarán el año que viene.  Finalmente, la MUD debe lograr lo que se ha perdido en estos últimos años: la inclusión de la minoría, el respeto a la Constitución y la ley, la contraloría a los poderes públicos, el reconocimiento del otro  la pluralidad, la vuelta al funcionamiento de las instituciones y la promoción de políticas concertadas. Para ello, deberá hablarle al país con empatía y moderar a sus sectores voceros más exacerbados, sin renunciar a sus propuestas.
Cómo asumir la derrota: Por su parte, el Gran Polo Patriótico (GPP) debe leer esta contundente derrota como un claro mensaje del país, tanto opositores como militantes chavistas, de que es necesario dar un giro de 180º o como decía Chávez “un golpe de Timón”. A diferencia del año 2007, donde un importante sector se abstuvo a nivel electoral, en esta elección decidió votar por la oposición. El hecho de haber vuelto a las cifras de pobreza de 1998, tener una inflación alrededor de 200%, escasez generalizada, falta de producción, represión política, censura en los medios, entre otros problemas debe ser un toque de campana urgente. Estando tan determinado por el gobierno nacional, el GPP debe cambiar su visión suma cero del todo o nada, del amigo – enemigo el cual es contrario a la democracia. Esto no es cualquier cosa. La violencia discursiva y la polarización es un tipo de violencia que va generando las bases para la violencia directa y estructural. La exclusión política ha terminado generando exclusión social.
Toca ahora el momento de los cambios, no sólo de funcionarios sino de rumbo y de formas de hacer las cosas. Esto no implica renunciar a reivindicaciones sociales, de hecho estoy seguro que en la MUD varias organizaciones coindicen con muchos de los planteamientos del gobierno en cuanto a propuestas. Sin embargo, el 2016 será un año de medidas duras e impopulares que necesitarán de grandes consensos si se desea salvar la economía. El propio Evo Morales ha llamado a la autoreflexión sobre los últimos resultados en Argentina y ahora en Venezuela. Sólo bajo una apertura inclusiva ante la nueva realidad del país el GPP mantendrá su vigencia como opción política o terminará por descender de manera irreversible en los índices de popularidad. Un escenario de choque de poderes no le conviene al gobierno nacional, pero más peligroso aún, no le conviene al país.
Rectificar es de sabios y en democracia esto no implica el fracaso final. Simplemente es alternabilidad y pluralidad, principio que está en nuestra Constitución de 1999. No asumir esta variable cuestiona la existencia de un verdadero espíritu democrático. Allí estaríamos hablando de un tema mucho más complejo.

jueves, 20 de agosto de 2015

La confluencia de los conflictos


Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

 El pasado mes de enero la Conferencia Episcopal Venezolana declaró que el origen de la crisis actual en Venezuela era por el intento del gobierno nacional por imponer el modelo socialista. De esto no hay ninguna duda.

El propio Hugo Chávez, en un discurso desde el balcón del pueblo, en la noche en que se dieron los resultados del referéndum revocatorio en 2004, remarcaba que la Constitución y la democracia era el espacio común de los venezolanos. Sin embargo, dos años después, en la campaña presidencial para la reelección en 2006, se iniciaron una serie de acciones para imponer el socialismo del siglo XXI por encima de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a pesar incluso de su rechazo en el referéndum consultivo del año 2007.

Si bien la sociedad ha resistido pacíficamente estos ocho años el embate de una serie de leyes, instituciones, gobiernos a la sombra, desbalances en las instituciones y decisiones extra judiciales, se han producido conatos de violencia como expresión de dos modelos que no son viables, uno que fue aprobado por el pueblo mediante referéndum y otro que ha venido siendo impuesto de manera inconstitucional.

Todavía me sorprende gratamente que el pueblo venezolano confíe en las elecciones, tal como lo han reconfirmado diferentes encuestadoras del país en concordancia con nuestra tradición cultural de los últimos cincuenta años. Las elecciones como mecanismo para resolver las diferencias pacíficamente  es una válvula de escape que ha permitido que nuestro sistema político, si bien no esté sano al menos no se fracture.  De ahí la importancia que el Consejo Nacional Electoral garantice condiciones de campañas equitativas y un proceso electoral transparente en los comicios parlamentarios. No obstante, preocupa altamente que nuevos problemas se solapen a este conflicto político.

Esto no es nuevo en Venezuela. Si bien nuestro conflicto independentista tuvo su origen en causas políticas, una serie de conflictos económicos y sociales exacerbaron, en al menos su primera mitad, la violencia. En la actualidad la sociedad ha ido perdiendo aceleradamente referentes como el valor del trabajo, la honestidad, la meritocracia y el respeto a la legalidad. Asimismo, la pérdida del monopolio de la violencia por parte del estado a manos de grupos irregulares (ahora en un intento de recuperación con la cuestionable OLP) y el deterioro de la efectividad de los procesos de repartición del producto debido a la escasez, la inflación, la caída de los precios del petróleo y la improductividad del país podrían generar un caldo cultivo para una mezcla de conflictos explosiva.

Octavio Paz decía que la ceguera física impide ver, pero la ceguera ideológica impide pensar. Lo grave del actual escenario es que se ha sumado una parálisis moral que ha impedido que se tomen acciones en contra de la corrupción, la ineficiencia y el desmontaje de las instituciones y su desprofesionalización. Algo que ha sido reconocido por todos los espectros ideológicos del país, desde Marea Socialista hasta la Mesa de la Unidad Democrática. Sólo algunos parecen no haberse dado por enterados de esta grave situación.

La aspiración por parte de los que abogamos por el encuentro entre los venezolanos y la búsqueda de soluciones es que el gobierno nacional rectifique prontamente aquellos discursos y decisiones  que están llevando al país a una confluencia de conflictos muy peligrosa. 


viernes, 14 de agosto de 2015

Consideraciones sobre la reactivación de relaciones entre Cuba y EEUU



Por: Francisco Alfaro Pareja 
@franciscojoseap

1. Sobre el fin de la polarización. Sin lugar a dudas la polarización es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de las relaciones pacíficas entre los seres humanos. Es una forma de violencia cultural (discursiva) que beneficia intereses partidista a costa del mal de los pueblos. La Guerra Fría y su discurso sostenedor ha sido la manera de justificar la violencia directa y estructural que se ha manifestado, por parte de EEUU en un embargo a la isla, un intento de invasión en los años sesentas, la instalación de la base de Guantánamo y la exclusión de Cuba de los foros internacionales. Por parte de Cuba la consolidación de una dictadura sangrienta que ha empobrecido y separado a familias, ha obligado a muchos a lanzarse al mar y ha coartado las libertados fundamentales de los ciudadanos cubanos. Dicho discurso pudo causar en 1962 un holocausto nuclear que, afortunadamente, pudo detenerse a tiempo. El fin del discurso polarizante es una señal para que vuelva la sensatez y el diálogo.

2. Sobre el embargo y la democracia. Por un lado Cuba pide el levantamiento del embargo (aunque han vendido la idea de un bloqueo que no ha sido tal) y el retiro de la base de Guantánamo. Estados Unidos pide más apertura, pluralidad y democracia. Lo cierto es que todo esto parte de la negociación que poco a poco se irá desarrollando. Ambas partes han destacado los beneficios del restablecimiento de relaciones después de tantos años de una absurda incomunicación. Esto vendrá con el pase de los años.

3. Sobre las reparaciones. Este es un tema complejo, quizá el más complicado después que ha corrido tanta sangre y violencia. Fidel Castro pedía en días recientes pago de indemnizaciones por todos los años de embargo. Los ciudadanos cubanos en EEUU piden reparación y justicia por tantos años de exilio y justicia por sus muertos. Países que han sido víctimas de la exportación de la Revolución por parte de los hermanos Castro también piden reparación por la violencia que trajeron a sus países. En fin, algunos hablan de perdón y olvido, yo creo más en generar memoria y buscar la reconciliación. Un camino más largo, en los que muchos quedarán por fuera, pero que sienta mejores bases que un simple perdón y olvido.

4. Los responsables. Queda una pregunta en el aire: ¿quién se hará responsable de todos estos años de polarización, muertos, familias destruidas y violencia absurda? Pareciera que nadie. La víctima es, sin lugar a dudas, el pueblo cubano, tanto el que se quedó en la isla (bien porque quiso o porque no pudo salir), el que se ahogó en el mar, como el del exilio. No quisiera estar en los zapatos de muchos cubanos que en estos momentos deben tener una mezcla de tristeza, rabia, frustración y/o alegría agridulce.



Conclusión: Mirar hacia el futuro. Pero eso sí: mirar en nuestro presente a aquellos líderes que se valen del discurso de la polarización (buenos vs. malos / amigo vs. enemigo / patriotas vs. traidores) y optar por colocar en posiciones de poder a aquellos que parten de una forma de relacionarse distinta, porque al final, la lección cubana no es nueva, es más vieja que la profesión más antigua del mundo y las consecuencias siempre han sido las mismas: violencia para muchos y privilegios para pocos.

jueves, 13 de agosto de 2015

Tarek William Saab ¿posible mediador?

Desde su polémica elección como Defensor del Pueblo por parte de la Asamblea Nacional en diciembre de 2014, Tarek William Saab, ha desarrollado una serie de acciones mediadoras entre distintos sectores del país. Iniciando su gestión tomó la iniciativa de atender el caso de los estudiantes venezolanos en el exterior que debido a los problemas con CADIVI (CENCOEX) se quedaron sin divisas y a la deriva. Si bien estos problemas continúan, la Defensoría ha atendido varios de estos casos de manera activa. 

Por otra parte, el Defensor se ha abocado a mejorar ciertas condiciones en el trato a los presos políticos que, desde el año 2014, ocupan las cárceles del país. Aunque su actuación no ha influido en solicitar activamente al Poder Judicial la realización de juicios justos y sin dilaciones (tal como debiera hacerlo), al menos ha influido para lograr algunas medidas cautelares, casa por cárcel, visita a los privados de libertad o la liberación bajo medidas de presentación de algunos de ellos.  También bajo la gestión de William Saab conflictos como los de la directiva de Polar y algunos de sus sindicatos han encontrado bajo la Defensoría una instancia mediadora.

Asimismo, si bien la actitud de la Defensoría ante la implementación de la Operación de Liberación del Pueblo, ha sido nula ante las denuncias de los familiares de algunos de los fallecidos, tal como lo ha denunciado la ONG PROVEA, el Defensor se ha manifestado en contra de opiniones de algunos voceros del PSUV que justificarían la necesidad de armar a la población para la autodefensa frente a la delincuencia.

Finalmente, en días recientes, con motivo de la sorpresiva reunión entre el presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez, y el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Elvis Amoroso, el Defensor manifestó su disposición a facilitar cualquier tipo de encuentro que facilite el diálogo entre los venezolanos.

Sin lugar a dudas, la grave situación económica que enfrenta el gobierno del presidente Maduro, el descenso en las encuestas, la pérdida de apoyos internos y un posible cambio en el balance de fuerzas dentro de la próxima Asamblea Nacional, pudiesen ser las alertas que sugieren al Defensor tener una actitud diferente ante el sector que podría ser ya la fuerza política  mayoritaria del país. También, por qué no ¿un retorno a sus orígenes como activista de Derechos Humanos en la Asamblea Nacional Constituyente?


Ciertamente, William Saab se encuentra en aguas turbulentas, entre un cargo que el exige autonomía, apego a la ley y valentía y los compromisos políticos derivados de sus nexos con el partido de gobierno. Una actitud militante en los Derechos Humanos y la Constitución lo obligaría a desmarcase de la militancia política. Esto podría generarle conflictos con el PSUV y el gobierno nacional pero podría abrirle paso a consolidarse como un verdadero Defensor del Pueblo y un posible mediador necesario en la Venezuela del año 2016 que, seguramente, será más conflictiva. 

Tiempo de definiciones en donde se le plantean dos caminos: activar sus capacidades para la paz, apegado a la constitución y las leyes o transitar por el camino de la exclusión, la parcialidad y, por ende, de la violencia. A juzgar por sus actos. 

sábado, 2 de agosto de 2014

Unión cívico-militar


Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

El Tribunal Supremo de Justicia emitió un fallo que establece que “la participación de los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en actos con fines políticos no constituye un menoscabo a su profesionalidad, sino un baluarte de participación democrática”. Esta decisión se enmarca dentro del paradigma de la Unión Cívico Militar que el gobierno nacional ha venido promoviendo.
Hay que decir que la separación del estamento civil frente al militar ha sido un logro de años de luchas, centrado en la diferenciación de su papel en la función del Estado. Este logro ha venido de la mano de la consolidación de la democracia y de la ampliación de los derechos y garantías frente al poder. Impulsar ahora un modelo que pretende armar a los civiles y que los militares participen activamente de la política, genera conflictos peligrosos para la institucionalidad del país. No sólo se confunde el ejercicio de la violencia (¿es un ejercicio monopólico del Estado?), sino que se difuminan los contrapesos políticos de aquellos ciudadanos que no tienen armas frente a los que sí y se pone en riesgo el compromiso de los militares con todo el Estado en su conjunto.
Por poner ejemplos ¿qué pasaría si un pelotón del ejército uniformado decide apoyar a un líder de la oposición en un acto político?, o si un grupo de civiles armados decide reprimir una protesta que adversa el proyecto político del gobierno de turno ¿es legal?, ¿qué debe hacer en este caso la FANB?

Finalmente, hay que reiterar que la Unión Cívico Militar no sólo es peligrosa sino que es inconstitucional, así como el fallo del TSJ, ya que violan los artículos 328 y 330 de nuestra Carta Magna.  Dentro de la Constitución todo, fuera de ella nada.

lunes, 21 de julio de 2014

La realidad del otro


Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

La semana pasada visité una escuela en San Agustín del Sur, Caracas. Pude conversar con una persona que nació, vive y trabaja en la comunidad sobre los principales problemas que enfrentan, tanto en la escuela como en su sector, así como la forma en que buscan superarlos. Escuché historias alentadoras, sorprendentes, alegres y tristes. Entendí que sus problemas no son los mismos de los que vivimos abajo en la ciudad. Entendí también que si bien algunos problemas se han incrementado en su sector, ella ha mejorado su calidad de vida en otras áreas. Una mejora que para los que vivimos en la ciudad es cuestionable, pero para ella lo es todo.
Sin ánimo de generalizar su situación ni tampoco generalizar mi percepción sobre la situación de los sectores populares, pude entender que uno de los principales conflictos que enfrenta Venezuela es la incomprensión del otro, del que opina distinto. La empatía es la capacidad de “ponernos voluntariamente en los zapatos del otro” para entender su realidad y vivenciarla.
Vivo con preocupación la poca disposición de muchos venezolanos a ser empáticos para entender por qué un sector de la población se declara abiertamente chavista y otro abiertamente opositor ó incluso NiNi. Mayoritariamente se explican las posturas del otro alegando ignorancia, mala fe, ideologización o favores económicos recibidos.

Pero qué tal si nos preguntamos ¿por qué el otro no ve la situación del país igual que yo la veo?, ¿por qué no le preguntamos directamente?, ¿por qué no pasar por encima de la manipulación política? Quizá así podríamos entender sus razones y sus problemas y, a su vez, el otro podría entendernos. Dialogando se entiende la gente. Empatizando es posible encontrarnos como hermanos.

sábado, 12 de julio de 2014

Liderazgo conciliador


Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap

En medio de tanta incertidumbre, inestabilidad política, división en el gobierno y la oposición, crisis económica, frustración en la sociedad, fragmentación en la administración de la violencia por parte del Estado y visiones contrapuestas sobre el presente y el futuro del país, cualquier escenario es posible en Venezuela en el corto plazo. A esto se suma la escasez de un liderazgo fuerte con capacidad de reconciliar a los venezolanos.

Si bien estos quince años generaron un empoderamiento de los sectores más empobrecidos de la población,  la polarización política empleada estratégicamente con fines electorales provocó una ruptura en el tejido social y cultural nunca antes vista en nuestro país, al menos desde el siglo XIX. Las consecuencias de este proceso no se han sopesado suficientemente, pero sin lugar a dudas ponen en riesgo nuestro futuro inmediato.

Nelson Mandela tuvo altura de miras para enrumbar a Suráfrica por el camino de la paz. Sin embargo, no logró esto mediante la revancha y la venganza, sino a través del reconocimiento simbólico, la reconciliación de los grupos étnicos, el respeto cultural, la inclusión social, la aplicación progresiva de justica y dando un ejemplo personal de perdón.

En Venezuela tenemos una dirigencia política empeñada en dividir, identificar enemigos internos, exacerbar las diferencias y buscar culpables.  Cuando Chávez llegó al poder desmontó los símbolos y la memoria del país que heredaba y desarrolló una nueva identidad política y cultural basada en la inclusión social pero apoyada en la exclusión de los sectores políticos que lo adversaban. Es crucial que el presidente Maduro o el que lo suceda corrija esta práctica y promueva la reconciliación nacional antes de que sea demasiado tarde. Eso requiere de un liderazgo fuerte, decidido, democrático, amplio y plural, capaz de entender su momento histórico.

   

domingo, 6 de julio de 2014

Reconfiguración política

Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap
Las últimas dos semanas están mostrando una reconfiguración de fuerzas política en el país, tanto a lo interno del partido de gobierno como en la oposición. El gobierno parece estar decantándose por una postura de pragmatismo económico y aislamiento de sus copartidarios más radicales. Sin embargo, esto ha venido de la mano de una serie de decisiones referidas al fortalecimiento del papel de la Fuerza Armada Nacional en los temas políticos, que podemos notar en el inédito fallo del TSJ que permite la participación del componente militar en actos proselitistas (inconstitucional), la aprobación en gaceta del nuevo registro militar, la creación de la Brigada Especial contra las actuaciones de los grupos generadores de violencia y la solicitud de la fuerza naval para hacerse cargo de la reclamación territorial en el Esequibo. Es decir, un reposicionamiento del gobierno hacia una postura con mayor peso de los militares en el gobierno (¿Llave Maduro – Cabello?).
Por su parte, el sector de la “izquierda trasnochada” (llamada así por Maduro), acusa al gobierno de exclusión, ausencia de dialogo e hipersensibilidad a la crítica. Algo a lo que los sectores opositores están acostumbrados desde hace más de 15 años.  Por eso sorprende el meritorio caso de  Vanessa Davies al solidarizarse públicamente con Luis Chataing. Todo este debate, se da a la par de la reconfiguración de las fuerzas opositoras que viene desde principios de año y que probablemente generará una redefinición de la Mesa de la Unidad Democrática.
El gran drama es el congelamiento del diálogo entre gobierno y oposición. Pareciera que el liderazgo político se ha divorciado del sentir de la sociedad y, cuando esto pasa, otros grupos y/o actores pueden tomar la iniciativa, más aún cuando la crisis económica ahoga. Ojalá que sea pacífica, democrática y constitucionalmente.   

viernes, 27 de junio de 2014

Mundial y conflicto

Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap
Mucho se ha discutido sobre la justificación o no de los enormes gastos que implica la organización de una copa mundial de fútbol y sus beneficios para la sociedad. En el caso de Brasil, las protestas en contra del Mundial vienen desarrollándose desde hace meses con el alegato de que los recursos allí invertidos pudiesen utilizarse para atacar problemas sociales como la pobreza, el hambre, la carencia en los servicios públicos o la falta de viviendas dignas.
Sin descalificar las críticas específicas, estoy convencido que este es un falso dilema.
La organización de eventos deportivos de alta competición genera desarrollo urbanístico por concepto de inversión en infraestructura y considerables ingresos producto del turismo. Es, sin lugar a dudas, una ventana que proyecta la imagen del país ante el mundo. Lo mismo se decía en Venezuela cuando se organizaban eventos de gran proyección cultural como el Festival Internacional de Teatro de Caracas. Además, dichos encuentros representan en sí mismos espacios y momentos de paz entre los seres humanos, en donde se promueven valores como el respeto, la solidaridad, la diversidad, la interculturalidad, la competitividad sana y la celebración de la vida.

La pobreza no desaparece de un país porque se deje de organizar un Mundial o una Olimpiada. América Latina es un continente de enormes recursos económicos, con ventajas comparativas importantes y con una tasa demográfica relativamente baja. La pobreza, el hambre y la miseria se erradicarán en nuestros países cuando se cumplan las leyes, se sancione efectivamente la corrupción, se promuevan políticas públicas destinadas al fortalecimiento de la eficiencia del estado y el sector agroindustrial privado, se incentive la competitividad y el valor al trabajo, aumente la calidad de la educación y se invierta decididamente en la cultura. Ese es el verdadero conflicto.    

lunes, 16 de junio de 2014

El diálogo entre el Gobierno y la oposición cumple un mes “congelado”

El diálogo entre el Gobierno y la oposición cumple un mes “congelado”. Desde el pasado 13 de mayo cuando el secretario Ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, anunció la suspensión de los encuentros, ambos sectores no se han vuelto a ver las caras aún cuando la Unasur los ha instado a fijar una nueva fecha para retomar las negociaciones.
El inicio de las mesas que fue hace dos meses, en Miraflores, y en el que surgieron una serie de propuestas y la promesa de instalar comisiones de trabajo fue el mayor resultado que se alcanzó porque, según los expertos, significó sentar a dirigentes del chavismo y de la Unidad en una discusión por unas cinco horas aproximadamente. El debate creó altas expectativas y diversas encuestadoras destacaron que los venezolanos apostaban por una salida pacífica al conflicto político a través del diálogo que el Gobierno convocó para parar la violencia tras el 12-F.
Para el periodista y ex vicepresidente de la República, José Vicente Rangel, la propuesta de diálogo debe ser “eterna y su efectividad va a depender de los personajes que intervengan”.
“El Estado llamó a dialogar porque había una necesidad en la calle, la violencia, pero fue muy difícil avanzar porque un sector (la oposición) quiso imponer una agenda y trancó el juego, sin pensar que el Gobierno podía responder de la misma manera”.
“El mayor logro fue sentarlos a todos. Sin embargo fue un mal síntoma el hecho quela MUD no haya condenado la violencia desde el principio. Yo creo que el diálogo no puede fracasar y debe continuarse y la oposición debe analizar el comportamiento extraño de algunos de sus dirigentes”, señaló Rangel.
La mayoría considera que no debe abandonarse el proceso. Algunos dirigentes han asomado a este rotativo que contactos buscan reanimar el diálogo para que ambos partidos reactiven la agenda, eso se está evaluando. Y aunque no hay convocatoria, los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador y el Nuncio de su santidad siguen haciendo esfuerzos para que haya condiciones.
El consultor en temas de Paz y Conflictos, Dr. Francisco Alfaro Pareja, explica la necesidad de una “redefinición del proceso” procurando acuerdos que implique ceder desde lo ideológico hasta lo pragmático.
Sostiene Alfaro Pareja que “quizás no se ha llegado al punto de maduración”. “El sector opositor ha sufrido los embates de un sistema bastante excluyente y la MUD tiene la necesidad de participar, eso no está sucediendo”.
“Por otro lado está el Gobierno queriendo manejar los conflictos solo, pero es el diálogo la mejor opción. Muchos decían que el Gobierno lo que estaba era ganando tiempo, pero yo considero que más bien perdió un tiempo valioso porque es muy probable que para los próximos meses necesite tomar decisiones importantes que van a requerir del apoyo de más sectores”.
Alfaro Pareja agregó que “los dos sectores (MUD- Psuv) están debilitados”. Insistió en promover un diálogo reestructurado que incorpore la posibilidad de estudiar el rol de los terceros en la mesa.
Y propone: “Los testigos de buena fe, algunos miembros de la Unasur y otros del Vaticano podrían definirse como facilitadores para que ellos tengan más capacidad de acción. Además las reuniones deberían realizarse en sitios más neutrales para que cada lado se sienta en confianza. Y la agenda debe establecerse en base a resultados y para eso se necesita voluntad política”.
El profesor de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Jesús Silva, coincide con Alfaro Pareja. “El diálogo está entrampado y los dirigentes deben replantear sus técnicas de negociación, pasar de la variable todo o nada, a concesiones recíprocas. Así que el Gobierno podría admitir una nueva revisión de las medidas humanitarias y la MUD asumir una posición contra las guarimbas”.
Y transcurrido este primer mes en el que no se conocieron acercamientos públicos entre el Gobierno y la MUD, Silva expresa que “no ha habido posiciones más creativas y constructivas para retomar el diálogo”. “Lo que si hay es un desgaste de una ciudadanía agotada por la complejidad del tema económico (...)“No me siento optimista, pero la vía es el diálogo y todos los actores deberían ser convocados ”, añadió.
De abril a mayo, los dos bloques alcanzaron a reunirse tres veces. La MUD afirma tener la “puerta abierta”, pero sigue solicitando libertad para Simonovis. Mientras que el presidente Nicolás Maduro se ha preguntado: “¿Yo voy a soltar Simonovis luego de que él dirigió la masacre del 11-A?”. “¿Dónde quedan los derechos de las víctimas?”.
(Entrevista publicada en el diario Panorama, del día viernes 13 de junio de 2014, por la reportera Thiany Rodríguez. Ver link http://m.panorama.com.ve/not.php?id=115624&width=1280 )

domingo, 15 de junio de 2014

Percepción y realidad


Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap
La percepción dista con frecuencia de la realidad. Quien percibe lo hace la mayoría de las veces no con toda la información disponible para hacerse un juicio exacto. Aparte, la percepción es influenciada permanentemente por valores, opiniones y preferencias. Si hubiesen hecho una encuesta de percepción entre los pasajeros del Titanic, después del choque contra el iceberg, la mayoría hubiese pensado que el barco jamás se hundiría. A pesar de que técnicamente estaban presentes todos los elementos, los pasajeros no contaban al momento con dicha información. Lo curioso es que ya cuando todo indicaba la debacle, algunos todavía creían que era imposible lo inevitable.
En Venezuela, nos encontramos en medio del choque permanente de diversas encuestas de percepción acerca de cómo evalúan los venezolanos la situación actual y la actuación del gobierno. Los resultados son variados. Sin embargo, quienes son encuestados responden desde su percepción, que puede ser favorable o no al gobierno nacional, influenciada muchas veces por la opinión o las simpatías.
Pero más allá de las percepciones, son distintos los especialistas que han advertido la gravedad de la situación que atraviesa el país y su desenlace incierto, a través múltiples análisis técnicos. Podría decirse que también dichos estudios, a pesar de su rigurosidad metodológica, están influenciados por la subjetividad, y no lo dudo. No obstante, lo cierto es que cada día son más los pronósticos, de diversas fuentes y del más amplio espectro político e ideológico, que coinciden en este escenario.

Más allá de la percepción, la realidad del país requiere con urgencia de un gran acuerdo nacional que abarque a todos en su diversidad pero dentro de la Constitución. El iceberg al cual nos acercamos requerirá del esfuerzo de todos para dar un golpe oportuno de timón.

domingo, 8 de junio de 2014

Acuerdo Nacional

Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap
En diversos espacios, tanto del gobierno como de la oposición, veo con decepción opiniones de rechazo en torno a la posibilidad de un acuerdo político nacional. Si bien existen diversas razones para desconfiar del otro debido a más de 15 años de una política de polarización y satanización de los compatriotas que piensan distinto, la realidad de los seres humanos es plural y compleja y las soluciones implican acuerdos.
A pesar de los grandes esfuerzos hechos por algunos actores políticos en pro de dividirnos y debilitarnos como país, la mayoría de los ciudadanos exigen diálogo y acuerdo de parte de sus gobernantes. Esto es una realidad recogida por diversos estudios y encuestadoras. Un reto sería que ese gran sector integrador que se encuentra en medio de los extremos pueda tener una expresión política en un mediano plazo.
La Constitución de 1999 es el espacio de encuentro, de convivencia y de regulación de conflictos de los venezolanos. Así se aprobó y reafirmó mediante dos referéndum. De modo que su omisión reiterada por parte de los sectores extremos del país, debe llamar la atención de los ciudadanos acerca de su capacidad integradora en los actuales momentos. Hoy en día es necesario fortalecer nuestra convicción democrática. Una manera de hacerlo es renovando los votos de nuestra unión como ciudadanos. Ceder implica adaptar o incluso renunciar a principios ideológicos, pero esa es la base de la democracia plural establecida en nuestra Constitución.
El gobierno nacional deberá seguir rectificando a través de duras decisiones debido a un modelo que ha generado una gravísima crisis y para aguantar los embates necesitará del apoyo de la oposición. Un acuerdo plural e inclusivo basado en la Constitución y el respeto a la ley es la única vía pacífica lograrlo. ¿Lo entenderán nuestros dirigentes?

domingo, 1 de junio de 2014

Cuando la sensatez es polémica

(Eduardo Fernández, presidente del IFEDEC, dirigente político venezolano)
Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap
En días recientes Vladimir Villegas entrevistó al Dr. Eduardo Fernández, quien planteó la necesidad de “un nuevo gobierno ya”, sin la renuncia del presidente Maduro. Una salida constitucional, democrática y sensata. En síntesis, planteó la renovación total de su gabinete con la gente más brillante y capaz del país sin importar su procedencia política, ante la demostrada incapacidad del gabinete actual para enfrentar la peor crisis económica, política y social de nuestra historia democrática. En mi opinión, una opción viable que se suma a las de Heinz Dieterich y Lula meses atrás. Sin embargo, en nuestros días pareciera que la sensatez es polémica, y cuando esto sucede es un muy mal signo. También los presidentes Mujica y Correa han venido haciendo observaciones pertinentes y urgentes acerca de la forma en que el gobierno venezolano está manejando las cosas.
(Lula Da Silva, ex presidente del Brasil)
Sensato sería: promover la designación de un CNE y un TSJ profesional e imparcial; impulsar decididamente una negociación sincera y efectiva en la mesa de diálogo; plantear un cambio en el modelo económico y financiero; reimpulsar la producción nacional y dar garantías al sector privado; abandonar las banderas de la revolución, el socialismo y la unión cívico militar y volver al cauce de la Constitución de 1999; descriminalizar la protesta pacífica; amnistiar o indultar a los presos por causas políticas; garantizar a los manifestantes los Derechos Humanos; impulsar una Comisión de la Verdad imparcial; hacer sostenibles los programas sociales; promover una sociedad que sostenga al Estado y no a la inversa; revelar la lista de los culpables por corrupción y sancionarlos; promover una reforma electoral.
Sin embargo, estas propuestas son vistas por algunos sectores políticos como “pactistas” o como “traición al pueblo”. Los hechos hablan por sí solos. Por favor, un poco de sensatez y lealtad por el país.

Doctor en Estudios de Paz y Conflictos 

domingo, 25 de mayo de 2014

Reforma electoral en Venezuela

Por: Francisco Alfaro Pareja
@franciscojoseap
La designación de un Poder Electoral profesional y que exprese pluralidad e imparcialidad en Venezuela, es una necesidad innegable para la paz. Sin embargo, no es suficiente. El país necesita con urgencia una reforma electoral.
La reforma constitucional por referéndum que permitió la reelección continua en nuestro país en el año 2009, no vino acompañada de una reforma a la Ley de Procesos Electorales ni a su Reglamento. Esto trajo como consecuencia una serie de conflictos entre enero y marzo de 2013 debido a que la Constitución no prevé medidas precisas ante la novedad que representaba la ausencia temporal o permanente de un presidente reelecto.  
Por otra parte, la ley define de manera restringida la propaganda electoral, lo cual genera ventajas a los candidatos en ejercicio los cuales no están limitados a hacer publicidad de su gestión a través de mensajes institucionales o en el  uso de las llamadas cadenas. Tampoco hay una regulación explícita de la propaganda en el período de pre campaña.
Es necesario también especificar más y hacer cumplir la normativa electoral vigente en cuanto a la limitación de la participación de funcionarios públicos en la campaña, el uso de recursos del Estado para estos fines, así como y facilitar el libre y equitativo acceso a los medios de comunicación para la emisión de propaganda. Por otra parte, Venezuela es el único país de la región que no permite el financiamiento público a los partidos ni a los candidatos, lo cual ha generado profundas desigualdades.
(Jennifer McCoy, directora del Programa de las Américas, Centro Carter)
Finalmente, se generaría más confianza si se le da un mayor peso a los comprobantes en papel que emite la máquina electoral al momento de realizar el voto a la hora de una verificación posterior y si se realiza una auditoría de las huellas con testigos de todos los partidos, así como del Registro Electoral que permita su depuración oportuna.
Estas fueron algunas de las recomendaciones presentadas por expertos de diversos sectores para promover una reforma electoral en el marco del Seminario Internacional “Democracia y Procesos Electorales”, realizado esta semana bajo los auspicios del Centro Carter, quien además presentó su informe final de las elecciones presidenciales 2013 en Venezuela. Aportes para un debate plural, constructivo y con miras a un futuro más pacífico y democrático.
(Para descargar el informe final del Centro Carter sobre las elecciones presidenciales de Venezuela, http://www.cartercenter.org/resources/pdfs/news/peace_publications/election_reports/venezuela-final-rpt-2013-elections-spanish.pdf )